Mantenimiento ferroviario y concentración de soldaduras en Jaén

    04 feb 2026 / 08:32 H.
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    Señor Director:

    Como lector de este diario y como ciudadano con una larga tradición ferroviaria en mi familia, me veo en la necesidad de compartir una reflexión que nace de la preocupación y no de la confrontación. Tras el reciente accidente de Adamuz, en cuyas imágenes oficiales difundidas por la Guardia Civil se aprecian varias soldaduras aluminotérmicas muy próximas en el punto del descarrilamiento, decidí fijarme con más atención en el estado de la infraestructura ferroviaria en mi entorno más cercano. El resultado de esa observación es inquietante. En la estación de Linares-Baeza, concretamente en el kilómetro 315, junto a los cambios de aguja de la vía 2, se pueden identificar hasta siete soldaduras de carril concentradas en menos de 100 metros, algunas de ellas muy próximas entre sí, en un entorno especialmente sensible desde el punto de vista de la explotación ferroviaria. La similitud con lo ocurrido en Adamuz resulta, como mínimo, llamativa.

    Es sabido que la normativa ferroviaria contempla excepciones puntuales para reducir la distancia entre soldaduras en casos muy concretos y justificados. Sin embargo, también es un criterio técnico ampliamente aceptado que la acumulación de soldaduras en tramos cortos no constituye una práctica habitual de buen mantenimiento, ya que suele estar asociada a reparaciones sucesivas y a carriles con un historial de degradación importante, para los que en otros contextos se optaría por la sustitución de un tramo completo de carril.

    A ello se suma una cuestión poco debatida públicamente: la escasez de trenes auscultadores en activo, fundamentales para detectar defectos internos del carril antes de que se conviertan en un problema grave, y la creciente externalización del mantenimiento, que plantea dudas razonables sobre la continuidad del conocimiento técnico, el control efectivo y la planificación a largo plazo de la infraestructura.

    Desde esta realidad, surgen preguntas que creo legítimas y de interés público, especialmente en una provincia como Jaén, históricamente relegada en materia ferroviaria: ¿Se están realizando los mantenimientos oportunos de forma correcta y preventiva? ¿Por qué se recurre a soluciones basadas en múltiples soldaduras en lugar de sustituir tramos más largos de carril cuando el contexto lo aconseja? ¿Es esta situación excepcional o puede estar repitiéndose en otros puntos de la red? Y, en definitiva, ¿qué nivel de fiabilidad cabe esperar para el ferrocarril en territorios que ya sufren un claro déficit de inversión y atención? No escribo desde el alarmismo, sino desde la convicción de que el ferrocarril es una infraestructura estratégica y que la transparencia y el debate técnico son esenciales para mantener la confianza de los ciudadanos.

    ANTONIO JESÚS CORTÉS PÉREZ / JAÉN

    Pensiones: el asalto definitivo de PP y Vox

    el Gobierno debe presentar un procedimiento ordinario para blindar en la Constitución la revalorización de las pensiones conforme al IPC real. No solo sería una medida de justicia social, también sería una jugada táctica maestra que destaparía el cinismo de PP y Vox. Los hechos son tozudos: en 2021 votaron en contra de vincular las pensiones al IPC. No fue un despiste ni un error técnico, fue una declaración política. La derecha practica una ambigüedad deliberadamente obscena: promete dignidad ante las cámaras mientras, con la excusa de que son insostenibles, afila tijeras en los despachos y cuando gobierna las devalúa. Si hoy el PP insinúa que apoyaría un real decreto aislado, no es por convicción, sino por terror al castigo en las urnas; lo haría a regañadientes y tratando de ocultar su programa real.

    La verdad es incómoda pero clara: el modelo público les molesta, les estorba, les repugna. Su meta es la privatización sin freno, el negocio redondo para bancos y fondos que ya devoran vivienda, sanidad, educación y residencias. Asfixiar lo público para premiar a las élites fiscales es su prioridad. Su lema no escrito es simple: quien quiera derechos, que se los pague. Eluden, con soberbia insultante, que ya los pagamos con nuestro esfuerzo. Vox, envuelto en su patriotismo de cartón piedra, siente idéntico desprecio por lo público. Aspira al modelo estadounidense, donde millones de personas se endeudan de por vida para pagar una operación, una carrera universitaria o una residencia digna. Ese es el modelo que callan mientras fingen preocuparse por los pensionistas. Blindar las pensiones no es solo proteger un derecho: es obligarles a quitarse la careta de una vez por todas.

    MIGUEL FERNÁNDEZ-PALACIOS GORDON

    El tren llegó vacío

    El tren llegó vacío aquella noche. En realidad, dejó en el camino muchas almas inocentes que jamás alcanzaron su destino. A la mañana siguiente, la estación seguía igual. Entre tantos familiares, alguien esperaba impaciente, atrapado entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza. Nadie llegó. El caos se apoderó del ambiente: un disparo de emociones encontradas. De pronto, el silencio se hizo eco y el llanto estalló. No había consuelo ante tanta tragedia.

    Una voz sintética anunció:

    —El tren ha descarrilado.

    ANA CACHINERO / JAÉN

    Gladiadores con raqueta

    El coliseo estaba radiante; los espectadores, ávidos por ver comenzar el espectáculo, abarrotaban las gradas. Los gladiadores salen a la pista y el griterío es ensordecedor; unos jalean al gladiador ilirio, procedente de los Balcanes, mientras que otros se extasían con el hispano, nacido en la zona de Cartago Nova. Ambos luchadores blanden una raqueta; saludan al emperador, quien sentado en una silla alta va a ejercer de juez inapelable en el transcurso del incruento combate durante el cual los luchadores golpean con la raqueta una pila verde siguiendo unas reglas. Los contendientes se emplean a fondo: Exhiben una técnica depurada, piernas y brazos rindiendo al máximo; la rapidez, flexibilidad y las mentes son su arma primordial. Transpiran y jadean al golpear la pila. El cansancio, el dolor o ver que la derrota está próxima, son superados por la fuerza de voluntad, una fe inquebrantable en sí mismos. La cabeza del vencedor es ceñida con una corona de laurel y el público prorrumpe en ovaciones para los gladiadores, quienes se funden en un efusivo abrazo, esbozan francas sonrisas y el perdedor rodea con cariño el hombro del vencedor. Gracias por exhibir la quintaesencia del fair play a los gladiadores Carlos Alcaraz y Novak Djokovic; tanto monta, monta tanto.

    FRANCISCO JAVIER SÁENZ MARTÍNEZ

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