La Guardia Civil y Úbeda
La Academia de la Guardia Civil de Úbeda vuelve a abrir sus puertas treinta años después para seguir formando a los alumnos de la Benemérita. Sin duda, una excelente noticia para la ciudad de Los Cerros y, cómo no, para el resto de esta tierra tan necesitada de inversiones e infraestructuras. El inicio de la formación en estas instalaciones está previsto para el próximo 16 de febrero, con la llegada de los primeros 150 suboficiales. Gracias a la financiación del Gobierno de España, con 750.000 euros, y a los 700.000 euros aportados por la Diputación Provincial de Jaén, la actividad formativa ha regresado a esta Academia. Asimismo, el Ayuntamiento de la ciudad contribuirá con 192.000 euros para la mejora urbanística del entorno del recinto del Instituto Armado. Úbeda y Baeza, dos ciudades hermanas por poseer el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad, quedan ahora unidas de nuevo, como antaño, por una de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: la Guardia Civil. Además, la reapertura de la actividad en estas instalaciones traerá consigo una mayor actividad y prosperidad para la economía ubetense. De manera incuestionable, la provincia de Jaén se consolida como un referente en la formación de los miembros de la Benemérita, que posteriormente ofrecerán cobertura de seguridad a los pueblos y ciudades de España.
JUAN LIÉBANA / Jaén
Culpables antes y tras en la tragedia de Adamuz
Víctima fallida, al coger dos de esos trenes días antes, denuncio —aparte de a quienes quizá fabricaron o colocaron mal los raíles— a los conductores que seis meses antes denunciaron el peligro, pero no se plantaron e hicieron huelga, como sí los catalanes; también a los que quisieron sacar provecho político, incluso sin saber bien lo ocurrido, como Rajoy; y a los falsos cristianos que exigieron un funeral de Estado sólo para católicos.
MARTÍN SAGRERA / MADRID
Respeto, empatía y verdad
La misa funeral oficiada el pasado jueves en Huelva se celebró gracias a que se impuso la voluntad de los familiares de las víctimas mortales fallecidas en Adamuz. España es un estado aconfesional; sin embargo, la inmensa mayoría de la población se identifica con el cristianismo, vertiente católica y en Andalucía tal vez donde más evidente sea esa idiosincrasia bajo una incuestionable advocación mariana. El intento de imponer un acto laico supondría una afrenta a los sentimientos y creencias de los únicos protagonistas: Las víctimas mortales, familiares y allegados. Aparte del aspecto religioso, la ceremonia fue una muestra inequívoca de empatía con quienes están sufriendo un dolor desgarrador que rastrilla su ser como si de una zarpa de fiera se tratara. No era menester profesar la fe católica para acudir al funeral, no se exigía un carné que acreditara su pertenencia a la grey; la entrada era libre y gratuita para creyentes, agnósticos y ateos; las puertas estaban abiertas de par en par a toda persona de buena voluntad, deferente con los dolientes, mostrando su amparo y compartiendo sus sentimientos. Hubo ausencias clamorosas y elocuentes. ¿Por qué no fueron? La verdad se corrompe o con la mentira o con el silencio. “Cicerón dixit”.
FRANCISCO JAVIER SÁENZ MARTÍNEZ / LASARTE-ORIA