Carta abierta a la señora María Jesús Montero
Le deseo lo mejor como candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía, lo que demuestra un gran sentimiento y cariño al pueblo andaluz, a su pueblo. Señora Montero, como sabe, en España el riesgo de pobreza y/o exclusión social se extiende a 12,5 millones de personas. Como ciudadano y en mi caso, también andaluz, le hemos recordado recientemente en escrito y ahora insistimos con más motivo como candidata a la Presidencia que Andalucía, aunque últimamente ha mejorado, sigue a la cabeza con un aproximadamente el 35% de su población, o sea tres millones de andaluces en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Por tanto, le pedimos una vez más que lo aprobado en la “Ley de Prevención de las pérdidas y desperdicio alimentario” que elimina el IVA de las donaciones valorando los productos donados a cero euros, sea de aplicación inmediata. Ya sabemos que no resuelve el problema, pero al menos lo palía. Ha pasado mas de un año desde que la ley fue aprobada (BOE de 02/04/2026) y no nos consta ningún avance significativo al respecto, con el consiguiente descontento de la mayoría de la ciudadanía y por supuesto de los andaluces.
Ahora, María Jesús, es una buena oportunidad para lo que se aprobó por ley, pese a las dificultades que hubo que superar en su etapa al frente del Ministerio de Hacienda. Insisto que lo haga realidad o al menos un plan de choque para compensar, mientras se aplica la ley. No como promesa electoral, sino como algo de aplicación inmediata...
“Obras son amores, no buenas razones”. Es un gesto político que le agradecerían los tres millones de andaluces, 72.000 de Jaén y provincia, en riesgo de pobreza y/o exclusión social, más los aproximadamente 650.000 también andaluces —entre donantes y voluntarios— que participamos en las grandes campañas de recogidas de los bancos de alimentos, así como la ciudadanía en general y no digamos los 12,5 millones de españoles que se encuentran en la misma situación.
SANTIAGO LÓPEZ ORTEGA
El precio de la fidelidad a Cristo
El recordado Pontífice Benedicto XVI comentaba en septiembre de 2010: “En nuestro tiempo, el precio que hay que pagar por la fidelidad al Evangelio ya no es ser ahorcado, descoyuntado y descuartizado, pero a menudo implica ser excluido, ridiculizado o parodiado. Y, sin embargo, la Iglesia no puede sustraerse a la misión de anunciar a Cristo y su Evangelio como verdad salvadora, fuente de nuestra felicidad definitiva como individuos y fundamento de una sociedad justa y humana”.
Realmente todavía, a estas alturas de la vida, en algunos puntos de nuestro planeta tierra siguen existiendo mártires en verdad asesinados por su pertenencia a la Iglesia Católica, aunque su reflejo en los medios es cada vez menor, como si fuera algo normal e intrascendente, carente del más mínimo interés.
La Iglesia Católica no puede guardar para sí misma la verdad, verdad que nos hace libres. Benedicto XVI proclamaba y realzaba el valor intrínseco del mensaje que divulga y que tiene valor en sí mismo y no en la elocuencia o la argumentación con la que se exponga. Es, pues, necesario dar testimonio de esa verdad.
Hoy en día que tanto respeto de pide para cualquier ideología que se predique se pone objeción a la doctrina católica que es el único pensamiento recto y claro que se ofrece sin la obligatoriedad de tener que tragarse un pedrusco.
La Iglesia se abre una y otra vez a las preocupaciones e inquietudes del mundo, pues la Iglesia está, vive y se desarrolla en medio del mundo, pero lejos del mundanal ruido, lejos de la estupidez y del sarcasmo reinante, lejos de intereses políticos y económicos. Jesucristo vino al mundo para salvarlo y no para condenarlo. Vino para establecer la verdadera paz y la equitativa justicia, algo de lo que la actual sociedad secularizada está, según se puede apreciar, bastante alejada.
JUAN ANTONIO NARVÁEZ SÁNCHEZ / ÚBEDA
Legua Manuel Pancorbo de Torredelcampo
Los ayuntamientos de los 97 municipios de la provincia de Jaén llevan ya bastantes años apostando por la práctica de la actividad deportiva. Uno de esos núcleos de población es Torredelcampo, ubicado en el área metropolitana de Jaén. A principios de este año se inauguró en esta villa la flamante piscina municipal cubierta, con una programación deportiva amplia y diversificada.
Por otro lado, este mismo mes, el 26 de abril, tendrá lugar la vigésimo segunda edición de la Legua Manuel Pancorbo.Esta prueba deportiva, ya consolidada, está incluida en el Circuito Provincial de Carreras Populares “Jaén Paraíso Interior”, impulsado por la Diputación Provincial de Jaén. Después vendrán las citas en Ibros, Jabalquinto, Jódar, Baeza, Mengíbar, Marmolejo, Alcalá la Real, Huelma, Santiago de Calatrava, Villargordo, Bedmar y, por último, ya en el mes de agosto, Martos.
Sin duda, este tipo de eventos trata de fomentar el deporte, la salud, el bienestar y, cómo no, la convivencia. Cada vez son más las personas que se calzan las zapatillas para practicar atletismo. En definitiva, en nuestra tierra se promueven hábitos saludables que aportan múltiples beneficios. ¡Jaén, mucho por descubrir!
JUAN LIÉBANA / JAÉN