Superviviente, sí, ¡maldita sea!
Acabamos de pasar unas fiestas en las que muchos dicen que generan melancolía, así que lo importante es cerrar lazos con los que de verdad te quieren, o sea atarte a ellos y ellas. Después de muchos años vividos y haber estado sometido al oleaje variable de la vida, uno se siente como dice ese poeta que sigo desde hace tiempo, “Superviviente, sí, ¡maldita sea!” Vaya mi homenaje a los amigos de toda una vida que ya se han marchado, y yo, sigue el poeta Sabina: “Dejé de hacerle selfies a mi ombligo, cuando el ictus lanzó se globo sonda, me duele más la muerte de un amigo, que la que a mí me ronda”, así que “Superviviente, si, ¡maldita sea! Nunca me cansaré de celebrarlo, antes de que destruya la marea, las huellas de mis lágrimas de mármol, si me tocó bailar con la más fea, viví para cantarlo.” Por tanto, comencemos el año sembrando amor, cariño y amistad allí donde hay terreno fértil, agarrarse a la vida y abracemos cada día más Y más fuerte a los y las que nos esperan para hacerlo con la misma fuerza.