El perdón

    17 mar 2026 / 08:31 H.
    Ver comentarios

    A medida que la vida se va escurriendo entre los de-dos de tus manos, te vas haciendo; vas creciendo a pesar de que el tiempo se vaya perdiendo. Durante su transcurso, descubres, amas, ríes, lloras, te sorprendes, pero sobre todo aprendes. Ahora que estamos en tiempo de oración, el alma parece que se retuerce un poco más, se vuelve más sensible, y conforme vas viendo pasar ese tiempo, las vueltas, cada vez más apretadas, hacen relativizar contextos. Y no es que el dolor no duela, es que tristemente aprendes a soportarlo. Gritamos por dentro lo que no somos capaces ni de susurrar por fuera, y así es imposible que desaparezca el sufrimiento. Se nos ha olvidado perdonar, y mucho más pedir perdón. Y esto no tiene más que una explicación, el hijo que no consigue perdonar a un padre o a una madre es simplemente porque no se ha perdonado a sí mismo. Todos portamos una cruz con el peso de los años que llevamos vividos, las espinas de tu corona pueden herir cada uno de tus recuerdos, tu eliges. No te quedes atrapado en una cadena interminable de culpa y resentimiento que te hagan creer que no hay vuelta atrás. Abrir la posibilidad es crear una nueva oportunidad.

    Articulistas
    set (0 = 0)