El albañil hecho santo

    24 mar 2026 / 08:32 H.
    Ver comentarios

    El albañil hecho santo” es una sencilla historia, pero muy edificante. Está dentro de un libro de lecturas ejemplares y, entre ellas, esta me gustó especialmente. Nuestro protagonista, que respondía al nombre de Juan, se encontraba muy satisfecho con su carácter, su trabajo, su forma de conducirse por la vida y, en definitiva, con su comportamiento en general. Tanto era así y pregonaba sus virtudes con tanto afán y convencimiento, que algunos de sus vecinos cansados de su arrogancia, de su soberbia y del desprecio hacia los demás, decidieron hacer una hornacina en la iglesia y ponerlo en ella como si fuera un santo. Ni que decir tiene que la gente que llegaba y lo conocía bien empezó a insultarlo a voces: “¡Pero si es un borracho!” “¡Pero si es un vago!”. Y es que nuestro hombre no sabía que cada uno llevamos dentro tres Juanes: el que creemos que somos, el que la gente ve y el que verdaderamente somos. Sería estupendo que de vez en cuando nos viésemos en un espejo que reflejara cómo somos realmente. Así bajaríamos el nivel de narcisismo y no tendríamos que guardar las apariencias. Otra cosa que no sabía Juan es que la humildad es la virtud más apreciada por los auténticos santos.

    Articulistas
    set (0 = 0)