Cantos de sirena
Ya está abierto el plazo para presentar la declaración de la renta a través de internet. Se nos da todo tipo de facilidades para que este trago sea menos amargo, pero siempre cuesta enfrentarse al borrador que tan amablemente nos prepara la Agencia Tributaria. A mí, el sablazo me lo dan todos los meses, como a la mayoría de las personas que cobramos a través de una nómina, por eso prefiero mirar solo el neto y no imaginarme lo que podría ser mi vida si cobrara el bruto. Aun así, considero que los impuestos son necesarios si queremos mantener el estado del bienestar. Me viene a la cabeza la imagen de la niña que fui, que estudió gracias a las becas que pagaron otros, o la mujer que soy, que ha pasado por varias operaciones médicas que no habría podido pagar sin endeudarme. Tampoco me considero una ilusa, sé que parte del dinero de mis impuestos acaba en los bolsillos de algunos indeseables: políticos corruptos, empresarios avispados, necesitados que no lo están tanto... Pero, no nos dejemos llevar por los cantos de sirena que nos prometen un mundo mejor sin impuestos, porque después hay que meter la motosierra en los servicios públicos y eso nos afecta, en mayor o menor medida, a todos.