¡Anda que tú!
La malintencionada frase “Y tú más”, nos retrotrae a la infancia. Era el gong de inicio de unos cuantos cates y revolcones, que, en general, no llegaban a demasiado. En pocas palabras, reacciones muy primarias, que se soliviantaban cuando decían algo de tu familia, de tu madre... Es triste que se haya puesto de moda en determinados ambientes, verbi gratia el socio-político. En el fondo se trata de una retahíla de reproches y de no querer reconocer los propios fallos. Y ahí está y queda ante cualquier tipo de crítica, como por arte de magia. Su estructura es facilona: se señala un problema y en lugar de contestar se lanza una acusación como respuesta. Aunque la estrategia es floja, la maniobra es un respiro de supervivencia. Esto la hace ganar en popularidad negativa, “pasando la pelota” al contrario. Jugando a los acertijos, la dichosa frase “Y tú más” puede parecernos un sartenazo dialéctico. Es locución brusca, cargada de mala idea, y casi inflamable. En esencia, cuando asoma, el diálogo se transforma en una carrera de relevos de culpabilidad: toma, ahí va; te la devuelvo... ¿Y hay alternativa? Creo que existen expresiones menos afiladas, más humanas y casi terapéuticas. Ejemplo: “¡Anda que tú!” Con ésta nos parece que se aleja la bofetada verbal... Más bien parece una frase de alguien que te mira por encima del hombro, en un escenario travieso, de reproche cariñoso... En suma, en una atmósfera distinta y casi cordial. En la frase alternativa se vislumbra el reconocimiento de que todos podemos meter la patita. Estas líneas podríamos cerrarlas recomendando la sustitución del “Y tú más”, por el de “Anda que tú”... Podría semejarse a cambiar un mamporro por una esponjada... y aunque ambos son golpes, los efectos directos y colaterales quedan reducidos a simples “trompadas de pava”.. La mayoría de los ciudadanos queremos tranquilidad; en lugar de golpes queremos sonrisas y finas ironías en el debate público. No deseamos las arenas de los circos de la Antigüedad, sino el intercambio de opiniones, con respeto y categoría.