Abril se va
Abril se va alejando, sus días recorriendo los pasos en el viejo calendario, las huellas del camino, la lluvia, el sol, la luz en el ocaso... Y abril se va durmiendo, vuelve al silencio, al sueño donde el tiempo acoge su mirada, sus compases, su aroma... va cerrando sus ojos, su figura va cayendo en la tierra, va levemente sus días apagando. Va pasando dejando entre sus manos mil colores, mil formas diferentes donde el jardín y el campo se han vestido de flores, de aromas y fragancias. Abril es un compás de sensaciones, donde la primavera va transformando todo, la brisa se hace cálida, el céfiro con sus caricias áureas como un tul leve se cuela entre las horas, vuela por todos lados, dormido en los rincones despierta entre las flores, y agita su pañuelo en las tardes serenas, y arropando los sueños en las noches, murmura su canción, mientras pasando entona casi en silencio su melodía callada.
Abril se va sin más, como un duende, como el vuelo fugaz de una mariposa que lleva entre sus alas el tiempo de la mano. Se va porque la vida no se para, no es inmóvil, no cesa, no descansa... No detiene los días, no interrumpe su marcha... Y abril vuelve a colocar su vida en el cofre donde se archiva el tiempo, allí donde se abren los recuerdos, donde se han estampado los momentos, donde quedan guardados para siempre los besos de los días, el abrazo que envuelve, la sombra donde un compás que se ha callado. Abril vuelve al silencio, al recuerdo donde palabras, experiencias, sensaciones... se acurrucan en el sigiloso espacio, y apagando su voz abril se duerme. Y se deja llevar en un verso infinito, para volver a florecer cuando marzo se aleje y pueda tornar a transitar por el camino donde el calendario ha dispuesto sus pasos. Un poema de música es abril, y este año despertó entre tambores, silencios, marchas y saetas. Y en su último domingo volaron desde el cerro mil plegarias a Ella, estadales de sueños y promesas, caminos y senderos donde el romero exhala y la jara acaricia un verso nuevo. Abril se va, pero pronto volveremos a verlo, y sonarán sus dulces melodías y volverán sus cielos azules, grises... de aromas pintará sus agrestes jardines y abril retornará y volverá su magia, su color y su momento.