Curro Díaz abre su corazón linarense y da inicio a la Feria de San Agustín
El torero, recientemente nombrado Hijo Predilecto de la ciudad, pronunció el pregón de las fiestas

Una noche mágica en Linares. La Real Feria y Fiestas de San Agustín comenzó, como cada año, con una gran acogida y entusiasmo de los linarenses. La plaza del Ayuntamiento, abarrotada hasta la bandera, fue testigo del solemne pregón, pronunciado por Francisco Díaz Flores, mejor conocido como Curro Díaz, torero y representante de la ciudad de Linares por todo el mundo, informa Pablo Porcuna.
Curro Díaz apareció en el Palacio Municipal junto a sus familiares y las autoridades locales. Fue muy aclamado durante toda la noche por sus paisanos. El torero, nombrado el pasado mes de julio hijo predilecto de Linares, recitó desde lo más profundo de su corazón un pregón que, sin duda, caló de lleno en el alma de los presentes. Curro Díaz comenzó su pregón dando las gracias por la oportunidad brindada: “es un orgullo ser el pregonero de Linares, yo presumo por todo el mundo que soy linarense”, espetó el matador. Tras hacer un repaso por toda su vida, desde su infancia y su adolescencia hasta su impecable trayectoria, Curro Díaz enfatizó en todos los espectadores y el resto de linarenses, resaltando el espíritu indomable de sus paisanos: “el linarense es una persona única, diferente, singular e irrepetible, una persona con carácter y que impregna pasión en todo lo que hace”.
Curro Díaz continúo con su pregón, emocionado y agradecido por los aplausos y vítores que le dedicaban desde la grada. El torero reflejó también su inquebrantable fe, que le ayuda y le da fuerzas a lo largo de su vida: “cada vez que vuelvo a Linares, si está abierta la ermita de la Virgen del Linarejos, me acerco para darle las gracias y pedirle salud para los míos”. El matador finalizó su pregón, dando así comienzo a la Feria de San Agustín, no sin antes despedirse y aclamar con vehemencia: ¡Qué comience la luz y la alegría!