Juan Espadas: “El presidente de la Junta frustra las expectativas de los jiennenses”

Asume el papel de controlar y fiscalizar el Gobierno autonómico con humildad y no tiene otra directriz para los alcaldes, en la cuenta atrás hacia las elecciones municipales, que esperar la recompensa al trabajo bien hecho durante la etapa más complicada de la pandemia, cuando ayudaron a sus vecinos sin pedir nada a cambio

16 oct 2022 / 16:44 H.
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LA ENTREVISTA

Consciente del papel que le toca jugar en la política andaluza, asume el liderazgo de la oposición en el Gobierno autonómico con la humildad tan necesaria para comprender los problemas del ciudadano y allanar el camino de las soluciones. Juan Espadas Cejas (Sevilla, 1966) se afana en “desenmascarar” a un presidente de la Junta, Juanma Moreno Bonilla, que considera paralizado en su “obsesión” por arremeter contra la gestión de Pedro Sánchez. Está convencido de que los votantes respaldarán la labor de los alcaldes en las próximas elecciones municipales.

—¿Está su partido, de nuevo, en modo electoral?

—El Partido Socialista está en modo trabajo, que es el factor común. Hemos atravesado este verano preparando el arranque de nuestra tarea de oposición constructiva, útil y alternativa del Gobierno en el ámbito del Parlamento de Andalucía, hemos creado un grupo parlamentario renovado emprendemos otra etapa de apoyo a nuestros ayuntamientos y agrupaciones locales. Llega el momento de la verdad, de rendir cuentas tras un mandato municipal muy complicado por la pandemia y las dificultades económicas que hacen que un alcalde sea el político más valorado, el considerado más cercano, el que transmite más confianza... Ahí el PSOE siempre ha sido fuerte, porque es el de la proximidad.

—¿Qué resultado espera de una provincia en la que siempre hubo tendencia de voto socialista municipal?

—Yo conozco a la inmensa mayoría de los alcaldes y alcaldesas de la provincia y todos tienen un balance de gestión que acredita, en primer lugar, que se han dejado la piel cuando más difícil era, cuando había que poner encima de la mesa toda la energía para ayudar a la gente. Con muy pocos recursos los hemos visto subidos a una furgoneta desinfectando calles, llevando alimentos a las familias que estaban confinadas, echando una mano a las personas mayores que estaban solas... Todo eso es la política municipal. Por eso yo creo que tenemos que valorar mucho su trabajo. El PSOE es un ejemplo de confianza a los vecinos en sus problemas. Son gente que representa a un partido político que ha tomado todas las decisiones que han hecho transformar a la provincia de Jaén a lo largo de estos cuarenta años. Ni un solo kilómetro de carretera ha hecho la derecha, un dato que Paco Reyes, el secretario general, lo cita con frecuencia, porque es significativo. ¿Qué esperarán los jiennenses si, por ejemplo, cuando gobernaba Mariano Rajoy en España no tomó decisiones que permitieran avanzar en infraestructuras a esta tierra o que, en un momento dado, en lugar de implicarse con la Unión Europea para que el olivar tuviera un tratamiento diferenciado siguieran pensando en los que tienen más volumen de tierras o grandes propiedades? La derecha en Jaén tiene nombres y apellidos, es el desastre económico del Ayuntamiento de la capital, por lo que los socialistas jiennenses tienen credibilidad, confianza y sus vecinos no les fallarán.

—Erik Domínguez, el presidente provincial del Partido Popular, está convencido de que la “ola de Juanma Moreno” llegará a la Diputación...

—Lo único que pido a los vecinos de Jaén es que piensen quién ha estado con ellos en los momentos de dificultad y, sobre todo, quién ha tomado medidas y decisiones para ayudarles a afrontar la pandemia, a salir y a recuperarse. Que no venga, en este caso, alguien que no ha estado a la altura de lo que nuestros ayuntamientos necesitaban, que no ha transferido recursos económicos y que se ha preocupado de una campaña personal para que el señor Moreno Bonilla gane las elecciones. En la vida hay que ser coherentes y fieles a quienes han dado la cara. El problema es que el Partido Popular está metido, desde hace cuatro años, en una batalla de acoso y derribo al PSOE a nivel nacional, al presidente del Gobierno, y lo que quieren es que esa atmósfera contaminada que ellos mismos han creado les valga para ganar las elecciones municipales también. Ahora son elecciones municipales y estoy convencido de que la gente va a votar a su alcalde o alcaldesa. Lo de encantador de serpientes que tan bien se le ha dado tiempo atrás al señor Moreno Bonilla ya no le vale.

—¿Qué directriz dará con vistas a la elaboración de listas?

—El análisis y, sobre todo, la decisión final la toman las agrupaciones locales con la dirección provincial y lo que hacemos es un trabajo de respaldo a la buena gestión y, en otros casos, renovaciones en personas que llevan ya mucho tiempo en sus mandatos o que el partido considera que hay que refrescar el cartel. Tengo plena confianza en la dirección jiennense, porque su secretario general es una persona con mucha experiencia y muy reconocida en términos de apoyo a los ayuntamientos. Su labor como presidente de la Diputación Provincial le da toda la autoridad para tomar este tipo de decisiones.

—¿Qué pronóstico tiene para la capital teniendo en cuenta el resultado de las autonómicas?

—Son elecciones muy diferentes. Las autonómicas responden a un conjunto de valoraciones por parte de los electores diferente al de unas municipales. Ahora la gente va a decidir si Julio Millán se ha dejado la piel y el alma en sacar adelante un Ayuntamiento que la derecha dejó arruinado. Ha conseguido mantener los servicios públicos, que la ilusión y la defensa de los intereses de Jaén no se pierda, ha sido un alcalde reivindicativo, combativo, que ha sabido pedir lo que era de justicia que tuviera Jaén y, por lo tanto, un alcalde así debe valorarse por él, por sí mismo. Estoy convencido de que, por su forma de ser también y su empatía, es una persona que renovará la confianza de los electores.

—Dijo usted que las elecciones autonómicas fueron un primer hito en su proyecto. ¿Qué pasa si se repite resultado en mayo?

—El proyecto político de los socialistas en Andalucía necesitaba renovarse y esa nueva etapa ha comenzado con mucha dificultad, en una coyuntura que hizo que la pasada legislatura autonómica el señor Moreno Bonilla, sin poder presentar un balance de gestión, sin embargo haya conseguido la confianza de una mayoría de los andaluces, que han depositado en él expectativas, porque no le han valorado por la gestión, sino por el talante y por una persona que parecía dialogante. Ese es el análisis que yo hago. El Partido Socialista no ha conseguido que los andaluces pudieran ver que el señor Moreno Bonilla no sólo es una persona con un talante que parece dialogante, sino que también lleva a cabo unas políticas que, a nuestro juicio, no son las que responden al interés de la mayoría de los andaluces.

—¿A qué se refiere?

—A los servicios públicos básicos, por ejemplo, porque desde que ganó las elecciones no ha hecho nada por mejorar la sanidad pública y somos muy conscientes de que el sistema va a peor. Somos los últimos en listas de espera, en gasto sanitario, en inversión... Y él ni se inmuta. También cuestiones que tienen que ver con la desigualdad o el incremento de la pobreza y la falta de oportunidades para los jóvenes. Desde que es presidente en este mandato ha tomado una decisión relevante, una: suprimir un impuesto a las personas más ricas de Andalucía, a un 0,2% de la población, para ahorrarles 120 millones de euros. Es una medida simbólica para la derecha y los andaluces no podemos equivocarnos, porque los impuestos son para pagar servicios públicos de calidad, por lo que el regalo que el presidente le hace a gente que no los necesita, lo hace a costa de los que menos tienen. Nosotros vamos a trabajar por hacer una oposición que le quite la careta de moderado y brille la persona que dice una cosa y hace otra, porque no hace más que contarnos cuentos.

—¿Cómo lleva su proyecto de conseguir ganar la centralidad política?

—La idea es la elaboración de propuestas que podamos llevar al Parlamento y con las que los ciudadanos se sientan representados. El PSOE es un partido de izquierdas, que tiene una ideología clara y unos valores inalterables, pero sabemos que la sociedad ha evolucionado y tenemos que velar por quienes tienen una renta de 25.000 euros o 30.000 y que tienen dificultades para llegar a final de mes. Yo soy partidario, en este sentido, de plantear propuestas que hagan que esas personas no entiendan que defiende mejor su problema la derecha, porque siempre se ha dedicado a tramos de renta o familias de un nivel más alto, lo que genera más desigualdad y hace que la riqueza se concentre en menos manos, de tal forma que habrá más pobres cada vez más pobres y un grupo de ricos que son cada vez más ricos. Esa no es la sociedad que queremos. El PSOE quiere generar riqueza y, cuidado, eso significa trazar alianzas con las empresas y con los autónomos para garantizar servicios públicos e igualdad de oportunidades. Insisto, la centralidad política significa gobernar para todos y para todas.

—¿Cuáles son sus propuestas para amortiguar el golpe de la temida inflación?

—Planteé al señor Moreno Bonilla un paquete de trece medidas en septiembre en su despacho de San Telmo y no ha aceptado ni una. En este sentido defiendo que los presupuestos de la comunidad reflejen ayudas claras a las familias y a las rentas medias medianamente significativas, sin tomaduras de pelo. Es necesario que haya un gesto relevante, como el que ha tenido Ximo Puig en Valencia, que ha aprobado un paquete de 1.100 millones de euros. Andalucía nada y sigue el señor Moreno Bonilla encantado de conocerse, recibiendo a presidentes autonómicos, yendo a Bruselas a proponer no se sabe qué y, al final, se pasan los días y los meses y sigue con una sonrisa magnífica en la boca. Los andaluces empiezan a estar enfadados porque el presidente que eligieron era para gobernar y ayudar a la gente, no para ser el más popular o creer que todo el mundo lo quiere. Yo creo que está frustrando las expectativas de su electorado y, en este caso, de los jiennenses.

—¿Qué le quita el sueño?

—Que sigamos avanzando en desigualdad y que haya cada vez más capas de población que no vean orientación de futuro y sí dificultades para vivir en un mundo inseguro. En este escenario, debemos tener gobiernos propios, que ilusionen y motiven a la gente, pero no que les cuenten cuentos, sino con decisiones que generen oportunidades. Me preocupa que el Partido Popular siga en una dinámica de confrontación política con el Gobierno de España, en crispar y en generar descalificación. Es una crueldad en términos políticos, una desfachatez y una apuesta por la mentira colectiva como método de trabajo, lo que desacredita la política y, después, no nos podemos asombrar de que la participación electoral caiga.

—Dice usted que su partido es reivindicativo con el Gobierno de España. ¿Responde el equipo de Pedro Sánchez a Jaén?

—La provincia necesita más proyectos de inversión, más infraestructuras y una mejor conexión con otros puntos del territorio, pero está padeciendo los siete años de vacío por parte del Partido Popular. Estos presupuestos, los de este año, vemos que pueden tener un volumen de inversión mayor y, sin embargo, aún se están redactando iniciativas que hacen que las partidas que se han dibujado por parte del Estado sean las que se pueden ejecutar dado su grado de maduración el año que viene. La cuestión es: ¿Eso es responsabilidad de este Gobierno? ¿Cómo el Partido Popular tiene la desfachatez de decir que le parece poca inversión cuando durante siete años, el del señor Rajoy no invirtió ni un euro? Le pongo un ejemplo. Los proyectos de la A-32 estaban adjudicados desde 2009. ¿Qué hizo hasta 2018? Por lo tanto, nunca es suficiente en una provincia que parte de un nivel de retraso de infraestructuras importante, pero no sólo las infraestructuras, porque este Gobierno ha decidido que los presupuestos sean sociales, que pongan recursos económicos en la gente que necesita que se le ayude... Si los proyectos hubiesen estado maduros, estoy seguro de que las inversiones hubiesen sido mayores. Hay un trabajo callado para atraer inversiones industriales que dará sus frutos en los próximos meses y, ahora mismo, trabajamos en varias hipótesis.

—¿Cómo llevar estar como líder de la oposición?

—Hay que ser plenamente conscientes de que cuando uno se presenta a unas elecciones puede ganar o perder, por lo que si digno es gobernar porque te han dado la responsabilidad los ciudadanos, también lo es controlar al Gobierno a través de una oposición que proponga y fiscalice al que tiene una mayoría. Para conseguir ser alternativa tenemos que trabajar de forma seria y humilde. Yo lo viví en el Ayuntamiento de Sevilla y aspiro, ahora, a hacerlo en la Junta de Andalucía. Vamos a demostrar que el señor Moreno Bonilla es un producto de marketing y con poca capacidad de gestión para sacar a la comunidad del furgón de cola.

—¿Echa de menos ser alcalde?

—Es el mayor honor que puede tener un responsable político, porque significa gestionar los intereses de tus vecinos, de lo más cercano, aunque también es extenuante. La política autonómica es diferente y, en estos momentos, me vuelvo a adaptar al cambio y estoy ilusionado. No miro atrás.

Jaén
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