Indemnización por el atropello de una mujer en el vertedero

La Justicia estima que FCC tuvo parte de culpa del accidente ocurrido en 2013

24 ene 2019 / 11:46 H.

El viudo y los doce hijos de Joaquina Fajardo, la mujer que murió arrollada por una máquina mientras rebuscaba basura en el vertedero municipal en octubre de 2013, recibirán un indemnización de 116.000 euros por el trágico accidente. Un dinero que tendrá que pagar la empresa FCC, la que gestiona la instalación. Así lo ha decidido el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que confirma íntegramente la sentencia dictada en su día por el magistrado Humberto Herrera, del Juzgado de lo Contencioso número 3 de Jaén. De este modo, se atiende parcialmente la demanda de reclamación patrimonial interpuesta por la familia de la víctima. La Justicia entiende que se produjo una concurrencia de culpas. Es decir, la responsabilidad principal fue de la propia víctima, que tuvo una actitud “sumamente imprudente”: “Se encontraba en un espacio cuyo acceso está prohibido (...); pero es que, además, se situó en el camino de la máquina compactadora, creando una situación de peligro para su integridad”. Sin embargo, el juez también entiende que la empresa FCC tuvo su parte de responsabilidad porque “consentía” que los rebuscadores entraran al vertedero, con el “riesgo” que ello generaba. Esa concurrencia de culpas hace que la indemnización sea de 116.000 euros, muy lejos de los 322.000 que, inicialmente, había pedido la familia.

Hay que recordar que Joaquina Fajardo falleció en la mañana del 30 de octubre, en las instalaciones del vertedero municipal de Jaén, ubicado en la carretera de Fuerte del Rey. La mujer, de 55 años, había acudido al basurero para ganarse unos euros recogiendo chatarra. Era algo que hacía prácticamente a diario. Aquella mañana, Joaquina estaba acompañada de varios de sus hijos y de otros parientes. Alrededor de las nueve y cinco de la mañana, el conductor de una compactadora la arrolló por accidente. La mujer murió prácticamente en el acto. Cuando los parientes de la víctima se percataron de lo ocurrido, se abalanzaron sobre el maquinista y le propinaron una brutal paliza. La agresión fue grabada en móvil por varios de los trabajadores del vertedero. Los autores fueron condenados a 15 meses de prisión por un delito de lesiones.

Paradójicamente, la declaración de este empleado ha sido fundamental para que la Justicia estime la demanda de la familia y les otorgue la indemnización. Y es que los familiares mantenían en su demanda que la empresa FCC consentía la presencia de los rebuscadores en el vertedero. Es más, aseguraban que había relación “personal y directa” con los operarios que les llegaban a acercar los trozos de chatarra más grandes y que, incluso, desayunaban juntos. La multinacional lo negó en el juicio. Alegó que la fallecida y su familia se colaban en el recinto desde hace más de veinte años rompiendo la valla. Para demostrarlo, puso sobre la mesa las innumerables denuncias presentadas ante la Guardia Civil por ello, así como las facturas correspondientes a la reparación de la alambrada perimetral de las instalaciones. Agregó, igualmente, que la verja se revisaba periódicamente y que había carteles de prohibido el paso.

Sin embargo, poco después de que sucediera el accidente, el trabajador que conducía la máquina contó a la Guardia Civil que la empresa no puso medios para impedirles la entrada a los rebuscadores, a los que conocía por sus nombres pues iban al vertedero todos los días. Llegó a decir que, cuando se arreglaba la alambrada, se dejaba una parte sin poner para facilitarles el acceso. Para la Justicia, este testimonio es fundamental para llegar a la conclusión de que FCC tuvo responsabilidad en el trágico siniestro. Y, por ello, impone a la multinacional que indemnice a la familia con 116.000 euros. La sentencia ya es firme.