En 5 frases, el desayuno informativo de Nicolás Ruiz
El rector de la Universidad de Jaén da las “recetas”, desde la institución que preside, para alcanzar la transformación provincial
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El rector de la Universidad de Jaén subió al escenario y empezó por los agradecimientos, tanto a la organización como a los asistentes, alcaldes de la capital, de Linares y de un buen puñado de municipios; el presidente de la Diputación; los subdelegados del Gobierno y de Defensa, además de diputados, parlamentarios, senadores, profesores, los tres exrectores, gente de su equipo, comunidad académica... No cabía un alfiler y todos siguieron la intervención sin pestañear. “Me siento muy, pero que muy honrado”, señaló.
Fue entonces cuando se adentró en la exposición inicial de “‘La Universidad de Jaén y el territorio’, dos caras de una misma moneda, vasos comunicantes”, dijo. Partió de la premisa de que la creación de la institución fue el hecho más destacado acontecido en esta tierra en los últimos treinta años, por su impacto en el desarrollo y en la transformación de la provincia: “Somos Jaén, existimos para Jaén y trabajamos por Jaén. Así me gusta resumir la principal seña de identidad de nuestra Universidad. En ese sentido, queremos llegar más allá, asumiendo el rol que nos corresponde, para convertirnos en el motor principal para el progreso económico, social, cultural y científico de este magnífico territorio”.
Convencido de la consolidación de este bien social público, Nicolás Ruiz subrayó: “Tenemos el principal ascensor social y el instrumento más potente para la igualdad de oportunidades y la vertebración del territorio jiennense”. No olvidó la palabra “arraigo” y, a la vez, el carácter internacional de la institución. “Defiendo que nuestra acción de gobierno debe ir más allá de la formación, la investigación y la difusión de la cultura”, indicó. Es más, habló de “alma”. No se equivocó al afirmar que tanto en la comunidad universitaria como en la sociedad jiennense se ha cimentado e interiorizado un sentimiento de orgullo y pertenencia los campus de Jaén y Linares.
“Tampoco creo equivocarme al afirmar que nuestra tierra será, en gran medida, lo que llegue a aportar la Universidad de la provincia de Jaén. ¿Qué podemos hacer. cómo podemos contribuir a la transformación de Jaén?”. Fue una pregunta a la que respondió él mismo: la formación de personal cualificado; la transferencia de conocimiento para dotar al tejido social y productivo de mayor competitividad; el apoyo a los sectores económicos tradicionales y emergentes, y el desarrollo de investigaciones orientadas a solventar problemas y necesidades. El rector apeló a la cooperación entre lo público y lo privado como unidad de acción para resolver problemas endémicos, abrir nuevos horizontes y ofrecer oportunidades a los jóvenes. Es la única manera de conseguir proyectos revolucionarios e infraestructuras básicas. Habló de carreteras y ferrocarriles, de redes de energía y de telecomunicaciones, de instalaciones de abastecimiento hídrico y de regadío... Cooperación, unidad de acción y, sobre, todo, actitud como elemento esencial para provocar en Jaén un necesario cambio de fase.
Fue entonces cuando subrayó su intención de ejercer el “liderazgo social” que le corresponde como rector de la Universidad para contribuir al enriquecimiento de un ecosistema industrial y de innovación en torno al Centro Tecnológico de Desarrollo y Experimentación (Cetedex), del que subrayó las oportunidades que abre; El Banco, los parques científicos de Geolit y Santana, el Área Logística Puerta de Andalucía, además del corredor ferroviario central y mejoras en los servicios de tren, así como infraestructuras para transporte y distribución de energía eléctrica, la Ciudad de la Justicia y la Sanitaria. Desde la autonomía y el apartidismo, Nicolás Ruiz exigió a la Junta de Andalucía y al Gobierno central el cumplimiento de los compromisos adquiridos, con especial énfasis en el modelo de financiación del que tanto habla en las últimas semanas.
No se quedó en lo monetario, porque si algo puede presumir una institución con tres décadas de historia es por su excelente posicionamiento en marcadores nacionales e internacionales de diversa índole, como el ranking de Shanghái, que sitúa a la jiennense en la franja de las 900 a 1.000 mejores universidades del mundo. Nuevas titulaciones, más inserción laboral y mayor vínculo empresarial están el ideario de un rector que mantuvo la atención con un discurso de cuarenta y cinco minutos y que se salió airoso de las preguntas formuladas por los asistentes. “Somos Jaén, existimos para Jaén, trabajamos por Jaén”. Fue su última frase antes de un merecido aplauso.