El desafío de la Iglesia católica en Jaén
La cifra de aspirantes al sacerdocio es cada vez menor
La Iglesia católica se enfrenta desde hace unos años a un problema que, sin duda, incide en su presente y futuro cercano, y es la falta de vocación, además del envejecimiento de sacerdotes. Desde hace alrededor de tres décadas, la escasez de párrocos ha sido notoria, además de provocar, sobre todo en las zonas rurales, que tan sólo uno sea quien imparta los solemnes actos y eucaristías en las parroquias de muchos municipios.
“Es una realidad que, de alguna manera, ha existido en muchos momentos, pero ahora se hace más evidente por la falta de sacerdotes”, asevera el provicario general, José Antonio Sánchez Ortiz, quien también pone en valor que ya en otras ocasiones ha habido párrocos que “han atendido varias realidades de iglesias y pueblos pequeños”, pero que, en la actualidad, “las circunstancias han cambiado”. “La falta de sacerdotes provoca que tengan que hacer frente a más parroquias y núcleos”, resalta el provicario general. Asimismo, rememoró que hace veinticinco años él ejercía en las aldeas pertenecientes a Alcalá la Real, por lo que “ya había un sacerdote que atendía distintos núcleos”.
Otro aspecto que destacó fue el envejecimiento de los párrocos actuales que provoca “que ya no puedan estar al frente de manera directa”. “Echan una mano y colaboran, pero ya no ejercen de la misma manera”, agrega. Con respecto al relevo generacional de la profesión, apostilla que, actualmente, son sacerdotes “que nacen con una nueva mentalidad, modelo de iglesia y con otras inquietudes renovadas con respecto a las anteriores” porque “evidentemente están en otro momento”.
Esta realidad también está presente en el ámbito nacional y, desde la Iglesia católica, hay una intencionalidad de abordar este desafío mediante métodos más actuales y en sintonía con el Vaticano. Los templos continúan siendo el refugio de muchos cristianos y, aunque la falta de párrocos es notoria, también es cierto que existe un aumento del número de feligreses.
El camino hacia un nuevo modelo, ante unas mentalidades renovadas
El provicario general puso el acento en el nuevo modelo de iglesia hacia el que caminan y “que el mismo Papa está proponiendo”. “Ahí responde también nuestro proyecto pastoral en el que se está teniendo en cuenta una nueva manera de estructurar la Diócesis y la atención pastoral”, agrega Sánchez Ortiz.
Por otro lado, también quiso destacar que hay una cuestión muy importante y es que “estamos trabajando en las unidades pastorales”, que es otro modelo en el que adquieren un papel fundamental el sacerdote, los religiosos y los laicos, además de trabajar porque hay unidas distintas comunidades cristianas y parroquias. “Creo que es muy interesante y que nos presenta una perspectiva de futuro que creo que es lo que se va a imponer en nuestra Diócesis y en muchos otros sitios, puesto que ya está implementada en otros”, afirma el provicario general.