Detenido en Jaén tras meses de acoso a una mujer en un parque
El presunto autor, de 58 años, quebrantó la orden de alejamiento cinco días después y está a disposición de la Autoridad Judicial
La Policía Nacional detiene a un hombre de 58 años de edad por un continuo acoso a una mujer y quebrantar una orden de alejamiento. La víctima es una joven que acostumbraba a sacar a su perro por un parque de la ciudad, donde hace aproximadamente dos años conoció al presunto autor que también paseaba a su mascota. El varón mostró siempre una actitud tediosa y agobiante con ella. El verano pasado, la joven se vio obligada a cambiar su rutina por el hostigamiento que sufría por parte del autor, invadiendo su espacio personal. Tras formular la correspondiente denuncia y serle concedida una orden de alejamiento, éste la quebrantó cinco días después, siendo detenido y puesto a disposición de la Autoridad Judicial.
Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer atendieron a una joven el pasado mes de diciembre, que mostraba un alto estado de nerviosismo al llevar sufriendo durante más de seis meses una constante persecución y acoso sexual por parte del presunto autor. Cada vez que ella sacaba a su perro a pasear por un parque de la ciudad, el hombre mostraba actitudes y comportamientos que no eran adecuados al grado de relación que tenían. Tras interponer la correspondiente denuncia y tener conocimiento la Autoridad Judicial, ésta concedió la orden alejamiento que solicitó la víctima. Cinco días después, la joven, sin esperarlo, se encontró con el presunto autor mientras paseaba a su mascota, llamando de inmediato a la Sala del 091. Un vehículo patrulla se se trasladó al lugar y se detuvo en el acto como al hombre como presunto autor de un delito de quebrantamiento de medida cautelar (orden de alejamiento).
La víctima optó por modificar sus horarios y recorridos por temor a encontrarse con el presunto autor
La víctima continuó manifestando como notó que los “encontronazos” no eran fruto del azar, ya que ella comenzó a hacer cambios en su rutina tales como cambiar la hora del paseo, acceder y salir por diferentes puertas, incluso buscar la compañía de personas desconocidas para no estar sola cuando se cruzara con él y aun así, casi siempre la encontraba. Fueron varias las ocasiones en las que la joven no pudo evitar las conversaciones y se vio obligada a continuar por temor a las represalias que pudiera tomar el arrestado. Así este aprovechaba para tocarle el hombro, agarrarle la cintura o incluso darle dos besos, ocurriendo todo esto muy rápido a la vez que manifestaba una actitud incesante y molesta, provocando un estado de nervios y ansiedad que la llegó a bloquear y no saber cómo actuar, incluso a aceptar que la acompañara a la salida del parque, habida cuenta del contexto violento en el que se estaba viendo sometida.
Motivado por lo anterior y en aras a evitar más situaciones que le provocasen desasosiego debido al hostigamiento que sufría cada vez que veía al hombre, la denunciante consultaba a conocidos suyos que coincidían en el parque por una red social, para cerciorarse si se encontraba el arrestado o no para salir tranquila.
Por parte de los agentes fue rápida la identificación del presunto autor, reconociéndolo la víctima en dependencias policiales y solicitando una orden de alejamiento con el objetivo de poder continuar con su vida cotidiana. Concedida la orden de alejamiento, cinco días es lo que tardó el varón en volver a importunar a la joven, buscándola y dirigiéndose hacia ella cuando la vio, quebrantando los 100 metros establecidos en la orden, llamando inmediatamente a la Policía Nacional quienes, tras comprobar que el hombre tenía en vigor una prohibición de aproximación y comunicación hacia la víctima, procedieron a su detención. El detenido fue puesto a disposición de la Autoridad Judicial competente.