Desciende la criminalidad en Jaén durante el primer semestre del año
Sobresale la disminución de los hurtos en un 12,8%, de robos con fuerza un 24,7% y de sustracciones de vehículos un 33,7%

El subdelegado de Gobierno en Jaén, Manuel Fernández, ha valorado de manera positiva los datos publicados en el Balance de Criminalidad relativos al primer semestre de 2025 elaborado por la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior. Estos datos recogen un descenso del 1,8% en la criminalidad convencional en la provincia de Jaén, 17,5 puntos por debajo de la media nacional, informa Isabel Aranda.
El representante del Ejecutivo ha destacado la significativa reducción de delitos contra el patrimonio. Los hurtos han bajado un 12,8%, los robos con fuerza en domicilios un 24,7% y las sustracciones de vehículos un 33,7%. Los robos con violencia también se han reducido un 11,7%. Por otro lado, Manuel Fernández ha subrayado la importancia de poner el foco en la delincuencia vinculada a Internet dado que las estafas informáticas han experimentado un leve incremento. Además, el subdelegado ha aprovechado también para poner en valor el trabajo de las Fuerzas y Cuerpo de Seguridad en esta materia.
De igual manera, ha expresado su agradecimiento a los agentes de seguridad tanto del Estado como locales dado que “permiten mantener unos niveles de seguridad muy por encima de la media nacional”. La provincia ha experimentado un incremento de la plantilla de la Guardia Civil y de la Policía Nacional superando con un 8,9% los datos de 2018. “Este esfuerzo se ve complementado por la Academia de Guardias y Suboficiales de Baeza”, junto a la reapertura de la Academia de Úbeda “con las inversiones que el Gobierno de España esta llevando a cabo en ella”.
“Jaén continúa siendo una provincia segura y tranquila, gracias en gran medida al esfuerzo constante de las autoridades y a la colaboración de la ciudadanía”, ha indicado Manuel Fernández, pidiendo a la ciudadanía la máxima cooperación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ante las nuevas formas de criminalidad “las cuales requieren una vigilancia constante y una respuesta adaptada a los desafíos del entorno actual”.