Antonio Maíllo Cañadas: “Intervenir en materia de vivienda no es una opción, es la solución”

El coordinador federal de Izquierda Unida entra en el año electoral como candidato de la coalición Por Andalucía convencido de que la comunidad autónoma vive un punto de inflexión en lo político

07 ene 2026 / 17:58 H.
Ver comentarios

VÍDEO

LA ENTREVISTA

Jaén fue destino del retiro navideño de Antonio Maíllo Cañadas (Lucena, Córdoba, 1966). Tras redescubrir la Catedral y con una visita a los Baños Árabes en la agenda, se cita con Diario JAÉN en el rebautizado Parque de la Concordia, donde descubre el monolito dedicado a las hermanas Mirabal, que le hace recordar la cruenta dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana, descrita por los libros como una de las tiranías más sangrientas que ha padecido América Latina. Retomar Jaén en la conversación lo lleva a hablar de los problemas de la gente: sanidad pública, vivienda, empleo...

—La sanidad pública andaluza está en entredicho. ¿Qué propuestas concretas pone sobre la mesa para revertir la situación?

—Andalucía sufre el mayor deterioro de la sanidad pública de su historia, por lo que es evidente que la principal preocupación de los andaluces tenga que ver con ella. Las causas son políticas, las soluciones también lo son y la coalición Por Andalucía lo tiene muy claro: el refuerzo de la sanidad pasa por concentrar los recursos en lo público y no desviarlos a conciertos privados, lo que supone un despilfarro.

—¿Cuál es el modelo de IU?

—La recuperación de lo público es la clave, el aprovechamiento de infraestructuras y la dotación de recursos médicos para debilitar las listas de espera. Una de las medidas debe ser el compromiso del personal que compatibiliza pública y privada en favor de la pública, además de la puesta en marcha de unidades en los chares (Centro Hospitalario de Alta Resolución) que no están al cien por cien, como por ejemplo Oncología.

—¿Y recursos humanos? Muchas quejas de los ciudadanos aluden a la falta de personal.

—Hay otra medida que es crucial, permitir la contratación de médicos en formación MIR antes de culminar el proceso. Eso incorporaría un número importante de especialistas a la red pública. En estos momentos, la sanidad sufre un éxodo de profesionales sometidos a estrés, condiciones leoninas y precariedad, y el problema es que el Partido Popular (PP) es enemigo de lo público, pero hay algo que sus orejeras ideológicas le impiden ver, y es que en Andalucía hay un gran consenso social de confianza en la sanidad pública.

—Otro de los problemas de la gente es la vivienda. ¿Es el intervencionismo la única solución?

—Es la solución. Si algo se ha detectado en estos 48 años es que dejarle la vivienda al mercado es un fracaso. Especulación, subida desproporcionada, falta de oferta para alquiler... La intervención del mercado es fundamental para establecer límites en los precios, así como una política de construcción de vivienda pública irreversible.

—Es competencia autonómica.

—Y como candidato a presidente de la Junta de Andalucía quiero hacer uso de esas competencias que el actual Gobierno del PP bloquea, por ejemplo, al no declarar zonas tensionadas en Sevilla, Málaga y algunos barrios de Granada. La tesis de la derecha es que el mercado lo resuelve todo, pero la realidad es que deteriora los servicios públicos y encarece la vivienda. Hay que romper complejos sobre el protagonismo de lo público.

“No es acertado ni sostenible vincular la reindustrialización de la provincia a una suerte de especulación de la industria de la guerra, donde empresas y grandes fondos de inversión ven oportunidad de plusvalía”

—Una preocupación casi histórica de Jaén es la industria. Escribano, FMG, SAPA... llegan al abrazo del Cetedex (Centro de Desarrollo y Experimentación). ¿Comparte que ese sea un eje estratégico para la reindustrialización de la provincia de Jaén?

—Tenemos muy claro que Jaén tiene un lugar privilegiado en el corredor industrial de Andújar, La Carolina, Bailén y Linares, que tiene que ver con su ubicación geográfica y conexión con el resto de Andalucía, Madrid y el puerto de Valencia. Desde ese lugar estratégico, la reindustrialización tiene mucho que ver con el sector de la automoción, para el que Linares tiene un valor añadido. Creemos que no es acertado ni sostenible vincularlo a lo que ahora podemos denominar una suerte de especulación de la industria de la guerra, donde empresas y grandes fondos de inversión ven una oportunidad de crecimiento económico y plusvalía. Ese no es el futuro para Jaén, no es la industria armamentística. Hay que desarrollarlo en torno a las líneas que han marcado la vida de Linares porque apuntarse a modas perentorias es pan para hoy y hambre para mañana.

—Habla de Linares, que vive un renacer simbólico con el regreso de Santana. ¿Cómo evalúa ese proceso? ¿Qué papel deben jugar las administraciones públicas para que no se repita el modelo fallido del pasado?

—Aprender de la experiencia. Como usted dice, el renacer es simbólico y hay que convertirlo en un renacer efectivo. La sangría de población de Linares ha sido síntoma de esa decadencia del plano industrial que hay que revertir. En este momento, el mayor aprendizaje debe ser que las administraciones públicas no deben servir solo para ayudar a iniciar una actividad, sino hacerle seguimiento y gestión directa para comprometernos con la garantía de su sostenibilidad en el tiempo.

—¿Qué le parece la Alianza del Biogás de Andalucía? ¿Buen modelo de desarrollo? Ya hay varios municipios en Jaén contrarios a la instalación de plantas.

—Hay una constante que no solo se produce en Jaén, también en Castilla y León, y de manera más acentuada. Donde algunas administraciones hablan de la España Vaciada, quieren compensar la pérdida de población con la instalación de grandes plantas de biogás y biometano gracias a la existencia de mucho suelo. El problema es la falta de transparencia y participación ciudadana. Los proyectos no se explican y se abordan prácticamente cuando están en ejecución, lo que genera mucha incertidumbre en torno a la población, fundamentalmente sobre si esas plantas gestionarán o no realmente el problema que existe en Jaén de residuos urbanos derivados del olivar. Esa es justamente la excusa de los fondos de inversión para generar complicidad social hacia sus proyectos. Hay que poner pie en pared y plantear un modelo de gestión de residuos, pero eso no puede ser la excusa para una intervención extractiva, invasiva e intensiva por parte de grandes fondos de inversión para atraer otro tipo de residuos que no tienen nada que ver con la provincia de Jaén.

—¿La normativa medioambiental de Andalucía es laxa?

—La normativa de la Junta, tal y como está, no es que sea laxa, sino que es una invitación a que se instalen sin control, una falta de respeto a los pueblos y una ausencia de sensibilidad en cuanto a las repercusiones medioambientales.

“Sobre las plantas de biogás, hay que poner pie en pared y plantear un modelo de gestión de residuos del olivar, que no debe ser excusa para permitir la intervención extractiva, invasiva e intensiva de los empresarios”

—Cambiamos de tema. ¿La Alta Velocidad llegará a Jaén a través del baipás de Montoro?

—Hay que ver qué clase de transporte es el que necesita Jaén desde el punto de vista de la fijación de población y de la vertebración del territorio, y hay que poner el foco principalmente en la Media Distancia, en tanto en cuanto nos garantiza una mayor extensión sobre el impacto territorial de la provincia. Desde la aceptación de ese modelo como prioritario, sin menoscabo de otros, hay que aumentar los trenes y su frecuencia, aparte de la velocidad, que es otra de las grandes pesadillas.

—En el capítulo político, ¿qué lectura hace de los resultados de Unidas por Extremadura en las recientes elecciones autonómicas? No fueron con Sumar.

—Son varios factores. Unidas por Extremadura es la expresión de todas las organizaciones que hay en el espacio de la izquierda alternativa, muy asentado y trabajado durante muchos años, e IU forma parte de la coalición desde su arraigo territorial y reconoce el liderazgo de Irene de Miguel. También hay que tener en cuenta el descalabro del Partido Socialista (PSOE) por un candidato profundamente débil y, encima, imputado.

—¿Es un modelo exportable?

—La propuesta unitaria es una muy buena opción. IU acepta y ejecuta el mandato de amplias capas de la población de izquierdas sin ningún tipo de veto ni condicionante. En Aragón, por ejemplo, no se ha producido porque Podemos imponía ir de número uno sin que hubiera un liderazgo arraigado. Cada territorio tiene una situación diferente y las organizaciones políticas no debemos poner condiciones “sine qua non” para las elecciones.

—¿Y en Andalucía? Usted es el candidato a presidente.

—La coalición Por Andalucía será determinante en su capacidad para recoger alianzas y organizaciones. En octubre de 2024, fíjese bien, lanzamos un documento de propuesta de unidad al que han respondido organizaciones como Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz. Una vez que ya sabemos qué organizaciones aceptan ir en ese espacio conjunto, se eligió como candidato a la Presidencia a mi persona, lo cual me hace sentir muy orgulloso porque, como andaluz que lleva la responsabilidad federal de IU, me da mucha rabia cómo se desplaza a Andalucía de la agenda española.

—¿Quién no ha contestado?

—Podemos no lo ha hecho.

—¿Considera que hay opciones?

—Estoy convencido de que se pueden dar las condiciones para un cambio en Andalucía. Hace cinco meses, nadie hubiera dicho que Juanma Moreno iba a tener problemas. Cinco meses después, tenemos la garantía de que no conseguirá la mayoría absoluta. Quedan otros cinco para las elecciones y, si nos ponemos las pilas, creo que podemos abrir una reflexión seria en la sociedad andaluza sobre qué carriles de modelo social hay que llevar, uno privatizador o de fortalecimiento de los servicios públicos.

“Hay situaciones que son muy injustas, como las que se dan en Torredonjimeno y Huelma, donde el Partido Socialista de Jaén ha permitido que se den gobiernos del Partido Popular... Diría que es un error histórico”

—¿Cómo son hoy las relaciones de Izquierda Unida con Sumar y con Yolanda Díaz? ¿Qué margen real ve para construir un proyecto estable a medio plazo?

—Por un lado, IU carga una gran responsabilidad como la organización que tiene una mayor extensión en su implantación territorial, pero hay un denominador común a todas las organizaciones que podemos llamar suma de debilidades. Nadie es más fuerte que hace diez años. Las relaciones con Más Madrid, Comunes, Movimiento Sumar... se basan en la pregunta de si vale la pena o no presentarnos de manera unitaria para hacer frente a la derecha. IU entiende que sí [...] Hay que renunciar para que haya un relevo generacional de líderes limpios de mochila porque el bien común está por encima de cualquier aspiración personal.

—¿Apoyaría una salida del Gobierno por los casos de corrupción que cercan al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez?

—Primero, si pensáramos que los ministros y ministras del Gobierno son corruptos, no estaríamos en el Gobierno. Y en segundo lugar, habría un elemento de frontera, y es que el PSOE fuera condenado por financiación irregular.

—Pienso en Villatorres, Torredonjimeno, Begíjar con una moción de censura antinatura junto al PP... ¿Qué hay que hacer para recuperar plazas históricas de IU en la provincia de Jaén?

—La concejal de Begíjar era tránsfuga. Pienso también en Huelma... Me parecen muy injustas situaciones como las de Huelma y Torredonjimeno, donde el PSOE provincial ha permitido que el PP gobierne, es un error histórico.

—¿Qué ofrece hoy su espacio político para ilusionar a un electorado progresista desmovilizado?

—Ofrece coraje. Ofrece solvencia en la gestión de las políticas. Y ofrece contundencia y atrevimiento en enfrentarse a los poderosos a la hora de desarrollar políticas que rompan con los privilegios que defienden, porque deberemos hacerlo cuando abordemos la recuperación del carácter público de la sanidad en Andalucía o la ejecución de la ley de vivienda (Ley 12/2023, de 24 de mayo) para declarar zonas tensionadas y paralizar alojamientos turísticos que pertenecen a fondos de inversión y grandes tenedores. Izquierda Unida ha sido coherente a lo largo de su historia.

Jaén
set (1 = 1)