Viaje de estudios sin final
Diana Sánchez Perabá/Jaén
Los padres de los alumnos de Las Fuentezuelas que se vieron obligados a suspender el viaje de fin de curso expresan su indignación ante la falta de explicaciones de la directora. Exigen que aclare lo que ocurrió en Barcelona y que les compensen por los días que sus hijos no disfrutaron del viaje.Era un viaje que, para los alumnos del instituto de Las Fuentezuelas, suponía el fin de una etapa académica, una oportunidad para vivir nuevas experiencias en tierras catalanas, entre compañeros, fuera de la rutina de la aulas.
Diana Sánchez Perabá/JaénLos padres de los alumnos de Las Fuentezuelas que se vieron obligados a suspender el viaje de fin de curso expresan su indignación ante la falta de explicaciones de la directora. Exigen que aclare lo que ocurrió en Barcelona y que les compensen por los días que sus hijos no disfrutaron del viaje.Era un viaje que, para los alumnos del instituto de Las Fuentezuelas, suponía el fin de una etapa académica, una oportunidad para vivir nuevas experiencias en tierras catalanas, entre compañeros, fuera de la rutina de la aulas.
Sin embargo, la vuelta no fue como la esperaban, y es que, en vez de retornar a sus casas el lunes día 15, como estaba previsto, los jóvenes llegaron el sábado 13. El motivo, según los padres de los alumnos, es que la directora del centro les “exigió” hacer las maletas entre la noche del viernes al sábado para irse al día siguiente por mal comportamiento. Aunque los progenitores de los estudiantes comprenden que sus hijos están en edades “complicadas”, no entienden qué pudo pasar para que la responsable del grupo suspendiera el viaje. Así, indignados ante la tristeza de los 56 estudiantes y la pérdida de parte del viaje, que costó 225 euros por alumno, los padres se reunieron con la directora para exigirle una explicación. “No nos ha dado razones concretas ni lo suficientemente graves como para que tomara esa drástica decisión”, explica Luis Antonio Haro García, en representación de los padres, quien recuerda que, según el Reglamento de Organización y Funcionamiento de los centros, si en una excursión pasa algo, los responsables son los padres, pero no se suspende. Además, se quejan de que en ningún momento fueron informados. “Ninguno recibió una llamada de la directora”, apunta, Haro quien insiste en que debería disculparse ante padres y alumnos. Más información en nuestra edición impresa.