Una tormenta ilumina y retumba en la ciudad
Las nubes jugaron al despiste con clarosocuros a lo largo de la tarde hasta que, pasadas las siete, ofrecieron un espectáculo que no dejó indiferente a nadie. Una tormenta cubrió la ciudad con luminosos rayos seguidos de estruendosos relámpagos que despertaron las alarmas después de los diluvios acaecidos en las vecinas Granada y Almería, horas antes. Sin embargo, la descarga de agua se concentró principalmente en la zona norte de la capital, concretamente, en la Carretera de Madrid, donde se formaron amplios ríos de agua que bajaban con fuerza. Y es que, en cuestión de minutos, la lluvia se volvió muy intensa y se lo puso especialmente difícil a los conductores que circulaban por la zona.
Sin embargo, en los puentes fue más llamativa la tormenta que el temor por la lluvia. Así, el presidente de Puensi, José Miguel Díaz, indicó que, aunque llovió en el Puente de la Sierra, los vecinos estuvieron tranquilos. “Como mucho cayeron unos cinco litros durante veinte minutos”, dice. Igualmente, afirmó el representante del Puente Tablas, Pedro García. Mientras, a la misma hora, los residentes del centro de la capital indican que no sintieron la lluvia.