Una revista para recordar y construir el presente


Tradición, nostalgia, naturaleza y, por supuesto, cultura. Esto último es lo que representa “Sierra y Hombre”, la revista del Festival de la Sierra y el Hombre (FSH), que se celebra hasta el próximo domingo. La publicación otorga el toque cultural a una festividad que sale adelante con el amor y el cariño de los vecinos de Vadillo-Castril, un poblado serrano que es una de las joyas de la corona del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, el espacio natural más grande de España.

07 ago 2014 / 22:00 H.


La publicación se presentó en el salón de actos del Ayuntamiento. Intervinieron Rosalía Lorite, en representación de la Administración municipal; Mario López, de El Sombrero Verde y maquetador de la revista; Antonio Carrasco, de la empresa Alma Gaia —patrocinador de la cita—; José Miguel Nieto, coordinador del FSH, y Rufino Nieto, director de la revista.
Es el segundo número de “Sierra y Hombre”, al que define su director como “sencillo y hecho con inmenso cariño”: “Hemos contado con un equipo de redacción y composición de lujo, que no ha cobrado un duro. Con un capital humano como este se saca todo adelante”, reconoció Rufino Nieto. Se compone de diversos textos y crónicas, con los que se pone de manifiesto que no hay nada mejor para el recuerdo que dejar plasmadas las ocurrencias del pasado y los designios del presente por escrito.
“Estos son el tipo de proyectos a los que nos gusta vincularnos. El ser humano es naturaleza, sierra y biodiversidad”, aseguró. Y es que, El Sombrero Verde se ha hecho cargo de la maquetación de la revista. Destaca la originalidad de la portada, en la que se observa una cabeza humana en la que aparecen moldeadas, a modo de engranajes, elementos que representan la citada biodiversidad de la zona, como puede ser un quebrantahuesos, un lagarto o la vegetación local.
José Miguel Nieto, uno de los coordinares, recordó cómo, cuando era pequeño, veía a su padre como participante en las actividades. Ahora, su hijo se ha convertido en uno de los referentes dentro de un de un deporte tan lugareño y, cada vez más conocido, como son los bolos serranos. “El objetivo del festival es recuperar actividades que estaban denostadas. Unimos las voluntades de las tres sierras”, explicó.
Pusieron fin al acto las palabras de su director, que aplaudió a todos los colaboradores que han dejado impregnado su esfuerzo y las emociones en los textos.