Una pareja letal para el ataque
El Linares tiene una pareja de delanteros muy dañina por remate y desmarque. Entre los dos han anotado, solo en el campeonato liguero, casi la mitad de los goles totales de su equipo (40). Es una pareja letal para cualquier rival. La fuerza y la pegada de Juanfran se combina a la perfección con la movilidad, la experiencia y la picardía de Rafa Payán. Ambos granadinos, han insuflado carácter ganador a su equipo gracias a su técnica y determinación. Han demostrado, igualmente, ser pragmáticos y eficaces en los momentos más comprometidos.
Juanfran y Rafa Payán llevan un año espectacular y ahora pueden coronar a lo grande una temporada de ensueño con el ascenso a la Segunda División B. “Eso es lo que todos queremos. Cada sesión de entrenamiento tiene, como único objetivo, devolver a esta ciudad al lugar que se merece”, afirma con rotundidad Rafa Payán, cuyo promedio de goles, curso tras curso, supera la veintena de dianas. Una cifra que, sin embargo, no le dio la campaña pasada para alcanzar a su compañero en la vanguardia. Juanfran fue el pichichi del grupo IX con 21 tantos. Su espectacular temporada con el Loja hizo que Alberto Lasarte no dudara ni un segundo en su contratación.
Juanfran no lo tuvo fácil al principio. No acabó de adaptarse a su nuevo equipo y estuvo con la pólvora mojada durante muchas jornadas, lo que le llegó a desquiciar, ya que no entendía a qué se debía esa sequía. Todo cambió con el primer gol en Ronda. “A partir de ahí —explica el granadino—, me sentí con confianza y mucho más a gusto sobre el terreno de juego”.
Buena parte de culpa de que Juanfran recuperara la sonrisa la tuvo precisamente Rafa Payán. Durante los viajes y en las concentraciones, siempre están juntos. Si Juanfran se aprovecha de las virtudes de Rafa Payán, este saca todo el partido de sus pases. Son los actores principales de la eficacia goleadora del cuadro azulillo y ahora quieren ratificarlo contra el Castellón en la promoción.