Una impetuosa voz soprano

Es un imperio de la voz, su grandeza lírica emociona solo con oír su canto. Con veintidós años, la soprano jiennense Carmen Buendía acaba de cumplir uno de sus sueños y dar un gran salto en su carrera. Gracias a su prodigioso timbre y su capacidad de trasmitir sentimientos sobre el escenario, la cantante fue admitida por la prestigiosa Accademia Rossiana de Pesaro (Italia). Pero no solo eso. Con ella desarrolló el montaje de la ópera Il viaggio a Reims, que estrenó en el mismísimo teatro de la ciudad, bajo la dirección escénica de Emilio Sagi y musical de Alberto Zedda. La puesta en escena se llevó a cabo, este fin de semana, dentro del Festival de Ópera Rossini, uno de los más importantes del panorama musical europeo, dedicado enteramente al compositor Gioachino Rossini. El próximo martes volverán a interpretar el libreto.

16 ago 2015 / 08:27 H.


Aún con las maletas en Italia, Carmen Buendía expresa a este medio que “está siendo” —porque aún continúa en Pesaro— una experiencia increíble. “Como siempre, soy la más pequeña del reparto, aunque eso no es un impedimento. He aprendido y estoy aprendiendo mucho en el campo profesional y personal”, relata. “Hay mucho nivel, si se tiene en cuenta que muchos de mis compañeros realizan su carrera en teatros muy importantes”, agrega la jiennense, que añade que algo muy importante par ella ha sido el vencer el respeto ante un escenario de este nivel. “Entre el público hay agentes importantes, críticos musicales, directores y otros cantantes”, dice la joven, que explica que se trata de una ópera divertida con dieciocho personajes y que la trama se desarrolla en un balneario. “El argumento, básicamente, es el de una reunión de personas que programa un viaje a Reims para ir a la coronación de Carlos X Rey de Francia. Pero este viaje se ve truncado porque no encuentran caballos ni medio de transporte para ir a la fiesta del rey, así que, finalmente celebran ellos una fiesta”, explica a este medio. En cuanto a Carmen Buendía, se metió en el personaje de Delia, una chica griega joven y huérfana que adopta la poetisa Corinna y  que desde el momento que aparece, siempre la acompaña. “Además de Delia, también he trabajado los personajes de la contesa di Folville , una parisina loca por la moda a la que destrozan cuando le dan la noticia de que el viaje se suspende y que su equipaje se ha perdido, y por último Corinna, la poetisa que improvisa cantando con el arpa todo aquello que le sugieren”, apostilla. Solo había dieciocho plazas y se presentaron doscientos sesenta cantantes procedentes de seis nacionalidades; una de ellas, para Buendía. “Ha sido un gran paso, porque es muy complicado acceder. Por esta academia han pasado grandes líricos como la soprano Mariola Cantarero, José Manuel Zapata y hasta el tenor más importante, Juan Diego Flórez”, concluye.