Un vecino reclama que un bar cumpla la norma de veladores
La reivindicación de Francisco David Martínez comenzó hace casi dos meses. Se queja de que una terraza cercana a su casa ocupa más espacio del permitido y no cumple los horarios. Desde el pasado 30 de abril ha notificado al Ayuntamiento el “incumplimiento” de la normativa vigente de veladores, en este caso por una taberna ubicada en la calle Menéndez Pelayo, que coloca las mesas en la zona peatonal de Sánchez Ramade.

“Según la normativa, tal y como me han explicado en la Oficina de Atención al Ciudadano, no se pueden poner esos veladores en calles aledañas, sino que están permitidos en la fachada. Aun así, hay una excepción, y es que exista un documento firmado por los residentes que se encuentran dentro del área de influencia, que en este caso no tienen”, dice.
Entre el 30 de abril y el 13 de mayo, la Policía Local abrió hasta cuatro actas al establecimiento en cuestión. “El día 15 llamé, de nuevo, y me dijeron que ya contaba con la licencia oportuna.Pero al informarme de los requisitos y constatar que los vecinos no dimos nuestra conformidad a la situación me volví a dirigir a la oficina y, entonces, me comunicaron que no”, asevera. Otra vez se puso en comunicación con el Ayuntamiento, que le verificó que no existe tal documento. El afectado narra que, entonces, le dijeron a los propietarios que no podían poner los veladores con el objeto de evitar un expediente sancionador y no tener multa. “No se trata de hacer daño”, reconoce. Pero la cosa no se queda ahí, los pasados días no se ubicaron las mesas en la calle, pero el viernes se repitió la situación, lo que hizo que Martínez se pusiera en contacto, una vez más, con la Policía Local.
“Hoy —por ayer— he entregado dos nuevos escritos en el Ayuntamiento y ya son nueve desde el pasado 30 de abril”, manifiesta. El problema se encuentra, según indica, en que la terraza ocupa casi toda la calle porque se trata de ocho veladores. Pero es que, además, incumple los horarios, denuncia el vecino.
“Yo entiendo que la gente se tiene que buscar la vida —continuó— y que en los tiempos que estamos no se puede poner la zancadilla a una persona que está intentando salir adelante. Pero lo que no puede ser es que salten las normas”, afirma. En este sentido, apunta que la calle es peatonal y con edificios de altura.Se trata, pues, de una situación que aborda en solitario este vecino aunque, asevera, otros residentes también han mostrado su malestar por este hecho. Reconoce, además, que lo llaman y lo paran por la calle para interesarse por los trámites.
Por su parte, fuentes municipales aseguran que se trata de un bar que ha cambiado de propietarios recientemente y si bien antes contaban con su licencia y papeles en regla, tienen que presentar de nuevo la documentación con arreglo al nuevo nombre.
“Nos consta que todavía no habían realizado toda la tramitación necesaria para contar con la licencia de veladores, básicamente por desconocimiento de lo que se precisaba para montar la terraza, pero que están en ello”, manifestó el concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Sánchez. De hecho, y a expensas de que se regularice, la terraza cumple con sus obligaciones, con la distancia desde la pared y demás requisitos que se solicitan en estos casos.