Un jurado decide el castigo para la mujer que asfixió a sus dos hijos
Ruth B. V. se sienta desde hoy en el banquillo de los acusados. Un jurado popular debe decidir cuál es el castigo por matar a sus dos hijos, los pequeños Álvaro y Alejandro, de once y tres años, en su casa de La Alcantarilla. La mujer confesó los crímenes el mismo día de los hechos, en septiembre de 2011. Por eso, solo queda saber qué condena deberá cumplir.
Hoy, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial acoge desde hoy el juicio por un doble infanticidio que todavía conmociona por su especial crudeza. Los hechos ocurrieron el 29 de septiembre en un piso de la calle Alcalde Cancio Uribe. Ese día, Ruth B. V., que hoy tiene treinta y ocho años, dejó de ser un ama de casa normal para convertirse en la persona que acabó con la vida de sus propios hijos. Los asfixió con una manta después de haberlos sedado con un tranquilizante que les suministró mezclado con un yogur que les dio de postre.
Solo ella sabe lo que pasó aquella tarde en el domicilio familiar. La mujer confesó desde el primer momento que mató a sus dos pequeños, Álvaro y Alejandro, de once y tres años. Reconoció ante su señoría, el juez Fernando Moral, que los durmió con un tranquilizante que ella había tomado para una depresión que sufrió tras dar a luz al segundo de sus hijos, en 2008.
Una vez inconscientes y aprovechando que el padre había salido, Ruth B. V. los asfixió con una pequeña manta. Con esa prenda taponó la boca y la nariz de Álvaro y Alejandro y evitó que pudieran respirar. Su versión fue ratificada por los informes de los forenses, que certificaron que los niños murieron por asfixia.
La parricida intentó justificar sus crímenes ante el juez. Dijo que había tenido problemas psicológicos después del nacimiento de su hijo menor. Explicó que abandonó el tratamiento médico y que, desde entonces, había sufrido varios impulsos suicidas. Declaró ante su señoría que les quitó la vida a sus hijos porque no quería que padecieran cuando ella faltara, por temor a dejarlos solos en este mundo. Después de matarlos, Ruth B. V. explicó que hizo varios intentos de quitarse la vida. Pretendió lesionarse con un cuchillo, aunque solo se pinchó de forma superficial en el estómago y en otras partes de su cuerpo, sin llegar a causarse heridas. La mujer aseguró ante la juez que no se atrevió y comprendió que tenía que pagar por lo que había hecho.
A continuación telefoneó a uno de sus hermanos para avisar de los crímenes. Ruth B. V. fue detenida en su propia casa esa misma noche. Fue enviada a prisión. Actualmente se encuentra interna en el Módulo Psiquiátrico de la cárcel alicantina de Fontcalent. Rafael Abolafia / Jaén
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