Un congreso reúne a la “flor y nata” de los medievalistas
Uno de los principales literatos españoles, el Arcipreste de Hita, y su única obra conocida, El Libro de Buen Amor, son el foco de atención de un congreso internacional con presencia de estudiosos de universidades españoles y extranjeras. Finalmente, la convocatoria, que se clausura hoy, se celebra íntegramente en Capuchinos y cuenta con la presencia de casi treinta expertos en la Edad Media. Entre los presentes sobresalen el belga Jacques Joset, que coordina la propuesta, y Alberto Blecua, de la Universidad Autónoma de Barcelona, que recibe un homenaje a mediodía.

Blecua toma la palabra a partir de la una y media. Según explica, su comunicación no versa sobre Juan Ruiz y su Libro de Buen Amor, sino acerca de un manuscrito de la Crónica del Emperador Alfonso VII (Chronica Adefonsi Imperatoris) datado en el siglo XVII y con notas autógrafas al margen del autor de la copia, un bibliotecario de la catedral de Toledo. El documento, que tiene como continuación la llamada Crónica de Almería, es el lugar donde se cita por primera vez la figura del Cid Campeador. El homenajeado muestra su satisfacción y gratitud por el reconocimiento que se le tributa en el acto de clausura del prestigioso encuentro. Entre ellas están, por ejemplo, la métrica del texto, la importancia de la vieja “sabiente”, la relación con el Antiguo Testamento, el goliardismo o el cortejo de Don Melón y Doña Endrina.
Entre los trabajos, expuestos ayer por la tarde, se hallaban los de investigadoras de Alcalá y la Sierra Sur. Claudia Sánchez ofreció la comunicación titulada “De las serranas a las serranillas”, centrada en la serrana como personaje literario femenino. Por su parte, Carmen Juan y la cronista oficial de Frailes, María Teresa Murcia, se centraron en el rector Mudarra y su estudio crítico del Arcipreste de Hita, en contraposición con el escritor francés François Rabelais, autor en la primera mitad del siglo XVI de la serie de volúmenes dedicados a las historias de los personajes Gargantúa y Pantagruel.