Tener una idea, el reto más complejo para el programador

Con el boom de los teléfonos inteligentes, las aplicaciones móviles se han convertido en una herramienta que facilita la vida del usuario y favorece su entretenimiento en el día a día. Por ello, la UNIA ha organizado, de la mano del ingeniero informático y profesor titular de la Universidad de Jaén (UJA), Pedro José Sánchez, “Desarrollo de Apps en Android: Diseño, implementación y comercialización”, un acercamiento para el programador matriculado al sistema operativo que lidera el mercado internacional.

26 ago 2015 / 07:44 H.

El director del curso considera que, dentro de la formación del alumno del grado de Ingeniería Informática, es importante otorgarle unas nociones más profundas sobre el desarrollo de aplicaciones en general y de aquellas que trabajan con Android en particular, puesto que, actualmente, “el sistema es una de las plataformas con la cuota de mercado más amplia y sus dispositivos son accesibles a todo el mundo”, afirmaba Sánchez, antes de justificar la necesidad de ahondar en estos conocimientos pues, aunque el plan de estudios de esta formación cuenta en la UJA con una asignatura dedicada al desarrollo de apps para móviles, en palabras del profesor, “esta no llega a abordar ciertos conceptos ni a profundizar lo suficiente”..
El principal problema que, en este caso, Sánchez reconoce encontrar en los programadores, es, desde el punto de vista del diseño, una componente compleja: El tener una buena idea y saber cómo plasmarla. “Ya no solo hablamos de la habilidad técnica del desarrollo, sino que, para poder desarrollar algo, antes se tiene que saber qué se quiere desarrollar”, aseguraba el director del curso, puesto que, “si el ingeniero informático se centra en el aspecto visual y de diseño por sí solo, el desarrollo de la aplicación le va a resultar mucho más complejo”. En ese ámbito, el profesor consideró como variable más importante para que la app alcance éxito y reconocimiento “dar con la idea y saber a quién se quiere dirigir”, reto sumamente difícil e imposible de automatizar. Desde el punto de vista de los estudios de mercado, Sánchez elogió pequeñas herramientas, como los blocs de notas o contadores de kilómetros en actividades de running.