Tenderos 'detienen' al atracador que los amenazó con un cincel

Rafael Abolafia /Jaén
Un vecino de la capital permanece en prisión preventiva acusado de ser uno de los dos encapuchados que perpetró un atraco en un establecimiento de alimentación de la calle Millán de Priego. Pese a que los ladrones iban armados con armas blancas, los tenderos les plantaron cara y consiguieron reducir a uno de ellos. El otro escapó, aunque fue detenido por la Policía poco después.

    26 feb 2013 / 10:19 H.

    La historia arranca en la noche del pasado viernes cuando los dos asaltantes entraron por las bravas en una tienda regentada por ciudadanos pakistaníes y muy cercana a la zona del Pilar del Arrabalejo. Según informan fuentes judiciales cercanas al caso, ambos ocultaban sus rostros con pasamontañas e iban armados. Uno llevaba un cuchillo de cocina de grandes dimensiones. El otro portaba un cincel de acero, como el que utilizan los albañiles para picar las paredes. Con estas “herramientas” amenazaron a los dos tenderos que estaban detrás del mostrador, el propietario del negocio y un familiar.
    En un primer momento, las víctimas entregaron a los atracadores todo el dinero que había en la caja: unos 400 euros. Sin embargo, en un descuido, uno de los tenderos agarró a un atracador, en concreto el que lo estaba amenazando con un cincel. Hubo un forcejeo entre ambos en el que el ladrón resultó herido. Presentaba una herida inciso contusa de tres centímetros en la cabeza. Fue reducido por el propietario del negocio y su acompañante hasta que, poco después, llegó un coche de la Policía que había sido avisado por los vecinos alertados por los gritos de pelea que provenían del establecimiento. El otro asaltante arrojó el cuchillo al suelo y salió corriendo, según confirman las fuentes consultadas.
    El hombre retenido por los dos tenderos es Cristóbal M. V., un hombre con varios antecedentes policiales. Trasladado a la Comisaría por la patrulla, el arrestado guardó silencio y no quiso delatar a su compinche. Sin embargo, ante su señoría sí que declaró. En su declaración en el Juzgado de Instrucción número 2, en funciones de guardia esta semana, acusó a Francisco M. M., alias “Curro”, de ser su acompañante, es decir, de ser el encapuchado que llevaba el cuchillo en el atraco a la tienda de alimentación y que escapó del lugar. El juez Antonio Valdivia ordenó una orden de busca y captura contra él. Los agentes lo detuvieron el domingo. Tras pasar la noche en el calabozo, Francisco M. M. se sometió a una rueda de reconocimiento. Los dueños del negocio no pudieron identificarlo como el segundo ladrón, ya que iba encapuchado. Por eso, el juez decidió dejarlo en libertad, tal y como explican fuentes judiciales cercanas al caso.
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