Sin perdón
Tras ver las declaraciones de los portavoces del Colectivo de Presos de ETA (EPPK) Mikel Albisu “Antza” y Marixol Iparragirre “Anboto”, asegurando que no se arrepienten de su colaboración con banda armada y que seguirán con la lucha, no puedo sentir sino vergüenza, ni siquiera pena.
Me parece una auténtica barbaridad, más después de ver exmiembros arrepentidos públicamente, como Íñigo Rekarte, y a muchos vascos que están ya hartos de todo lo que tuvieron que vivir durante tantos años de represión terrorista —en los que, por cierto, la “lucha armada” se llevó a muchos inocentes vascos por delante”—. Opino, entonces, que igual las fuerzas de seguridad deberían activar una especie de “protocolo de emergencia antiterrorista”. Hace poco fue el juicio a Santi Potros, en el que ya bastantes “proetarras” mostraron que sigue habiendo un sector en la población vasca que todavía apoya ese sinsentido. Ahora son los portavoces del Colectivo de Presos de ETA los que reivindican los actos de la banda terrorista. Y no solo eso, además, dijeron públicamente que apoyan la “lucha emprendida”. No creo que vayan a volver, pero el mejor momento de atacar es cuando todo el mundo cree que estás muerto. Los Cuerpos de Seguridad no deben bajar la guardia.