Recursos contra las denuncias

El Real Jaén presentará hoy el recurso en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) contra las denuncias que han cursado cuatro jugadores (Fran Miranda, Urko Arroyo, José Cruz y Joel Johnson) ante la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) por impagos de sus contratos. Se queda fuera de este recurso Mario Martos, al que el Real Jaén ya le ha abonado las cantidades denunciadas. Así lo expresó la entidad nada más tener conocimiento de la reclamación y así lo cumplió. El importe de las cinco denuncias rondaba los 30.000 euros. Los servicios jurídicos estudiarán el recurso por la mañana en una reunión con el presidente, Rafael Teruel, y por la tarde remitirán las alegaciones al organismo federativo. La entidad tenía cinco días de plazo para enviar las justificaciones. Recibió la comunicación de las denuncias el pasado miércoles, 10 de junio, y tiene de margen hasta mañana miércoles. Aun así no esperará hasta última hora y hoy dejará el asunto resuelto.
El club jiennense está tranquilo y esperanzado en que prospere el recurso. ¿Qué alegará el Real Jaén? Que existe una compensación de gastos y que los jugadores han cobrado incluso más de lo que les correspondía al 30 de junio. La tesis de los directivos es que los profesionales tenían fijados unos complementos en sus contratos que vencían el 10 de julio. Sin embargo, como la entidad les ha ido anticipando cantidades de forma periódica, ahora mismo las percepciones son mayores que las cifras denunciadas, según sostiene la sociedad. Por ello, existe optimismo en el consejo de administración y la certeza de que la Comisión Mixta emitirá un dictamen favorable para los intereses del Real Jaén.
Si la resolución es favorable para el conjunto blanco, la entidad ganará tiempo para abonar las cantidades que adeuda a los cuatro jugadores que no llegaron a un acuerdo de liquidación para cerrar el ejercicio. En este sentido, el plazo se extendería hasta el mes de diciembre. Si la resolución fuera desfavorable, el Real Jaén pagaría las cantidades denunciadas de manera inmediata y eludiría cualquier problema colateral. El impago de las deudas a los futbolistas acarrea el descenso administrativo y también puede conllevar la obligatoriedad de presentar un aval para poder inscribir el equipo y competir en Segunda División B. Esas consecuencias se evitarían con el pago urgente de las cantidades pendientes, aunque el club no contempla en estos momentos un dictamen negativo, porque asegura que tiene la documentación necesaria para demostrar que los futbolistas han cobrado. En este contexto de optimismo y de esperanza se mueven los servicios jurídicos. La resolución no tardará en llegar, una vez presentadas las alegaciones.

16 jun 2015 / 10:51 H.