Ratifican la condena al hombre que raptó a su hijo durante ocho años
Rafael Abolafia / Jaén
La Audiencia ratifica íntegramente la sentencia que condenó a tres años de cárcel a un hombre por 'secuestrar' a su propio hijo durante ocho años y separarlo de la madre. La resolución también confirma que José Antonio M. S. tendrá que abonar a la progenitora una indemnización millonaria por los daños morales ocasionados.
Rafael Abolafia / JaénLa Audiencia ratifica íntegramente la sentencia que condenó a tres años de cárcel a un hombre por 'secuestrar' a su propio hijo durante ocho años y separarlo de la madre. La resolución también confirma que José Antonio M. S. tendrá que abonar a la progenitora una indemnización millonaria por los daños morales ocasionados.
La decisión de la Sección Primera no supone el último capítulo de esta larguísima batalla judicial. De hecho, el acusado ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional porque considera que han sido vulnerados sus derechos fundamentales. Mientras tanto, ha solicitado al juzgado que lo condenó, el Penal número 3 de Jaén, que no ejecute la sentencia. No obstante, la magistrada entiende que José Antonio M. S. debe ingresar ya en prisión para cumplir los tres años.
La historia arranca el 24 de mayo de 1998, cuando José Antonio M. S. se llevó a su hijo Ignacio del hogar de La Carolina en que residía la familia. El niño era un bebé de apenas once meses. No lo devolvió hasta octubre del año 2006, es decir, más de ocho años después. Durante ese periodo, padre e hijo vivieron en Indonesia, Malasia, Sri Lanka, India, Nepal, Tailanda, Laos y México.
Mientras tanto, la madre, una profesora cordobesa que entonces estaba destinada en La Carolina, emprendió una dramática búsqueda. Durante años, todos los intentos de María Ángeles Bautista por recuperar al niño fueron inútiles. Interpuso dos denuncias que fueron archivadas porque, en aquella época, que un progenitor se llevara a un niño y lo separara del otro progenitor no era delito. Sí consiguió que la Justicia le otorgara la custodia de su hijo y que su expareja fuera declarada en busca y captura. Su lucha dio resultado en octubre de 2006, cuando José Antonio M. S. entregó al menor de forma voluntaria en el Juzgado de La Carolina. Explicó que no tenía constancia de que su antigua mujer lo había denunciado por llevarse al niño.
En el juicio, celebrado a finales de abril, el acusado se acogió a su derecho a no declarar y reiteró lo dicho cuando entregó al niño a su madre. Es decir, reconoció que se llevó a Ignacio y que lo hizo porque temía “por su seguridad y por su bienestar”.
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