09 oct 2015 / 11:27 H.
Convendría, ahora que se acercan unas elecciones generales, que aquí, en Jaén, no nos dejásemos llevar por los discursos bonitos de los partidos. Y convendría por cuestiones esenciales. Los votantes de Jaén queremos saber cuál es el proyecto de futuro para nosotros. Necesitamos que los contendientes nos digan si verdaderamente van a luchar por nuestros problemas. Tenemos derecho, y así lo exigimos, a conocer las medidas concretas para esta tierra, sin ambigüedades; y al compromiso, ante notario si hace falta, de que sus promesas se realizarán (si no están seguros que se callen y no nos las propongan). No puede ser que quieran embaucarnos los votos con disputas sobre Cataluña, o por las futuras alianzas de unos y otros. Ya no vale el “y tú mas” para distraernos cual si fuéramos ignorantes, que no lo somos. Si, como mínimo, no les exigimos volverán a utilizar la fuerza de nuestros votos en contra nuestra. A los datos me remito. Décadas después del regreso de la democracia a España, Jaén no solo sigue siendo el vagón de cola, es que nuestro tren cada vez circula con mayor retraso, a este paso descarrila el tren. Será curioso observar como durante la campaña electoral desembarcarán aquí todos para prometernos el oro y el moro. Más aún cuando luego vemos que legislatura tras legislatura a Jaén ni flores, bueno si, de vez en cuando alguna medida tendente a subvencionar al personal para que no pierda esa docilidad que parece haberse cimentado en nuestras cabezas y tanto les beneficia. Y claro que esos políticos tienen culpa, mucha, pero no la es menos nuestra propia comodidad y dejadez. Ellos, los partidos, pasan de Jaén por mucho que digan, y nosotros los jiennenses pasamos de todo por mucho que bramemos y cacareemos en los bares. Así nos va, y lo peor, así parece que seguirá siendo. No puede ser que nuestra riqueza sea inmensa y que nuestros ciudadanos sean tan pobres, eso habrá que cambiarlo. Y si no nos parecen fiables para lograrlo habrá que aupar a otros. Al fin y al cabo, los que han gobernado hasta ahora, para Jaén lo han hecho igual, muy mal.