Pena mínima para un 'narco' que llevaba casi un kilo de cocaína
Dos años y once meses de prisión, una multa de 60.000 euros y el decomiso de un Porsche Cayenne. Ese es el castigo impuesto a Alejandro R. D., un empresario de la capital, que fue detenido el 5 de enero de 2011 cuando transportaba 915 gramos de cocaína. La Audiencia también ha castigado a dos de sus 'colaboradores' a penas de dos años de cárcel.
Los tres procesados reconocieron los hechos para conseguir una rebaja del castigo. Y es que, inicialmente, la Fiscalía quería que los implicados estuvieran cuatro años entre rejas. Finalmente, la Justicia les impuso penas mínimas y ninguna ingresará en el Centro Penitenciario.
Los hechos se remontan a finales del año 2010, cuando la Policía Nacional de Jaén abrió una investigación que seguía los pasos de Alejandro R. D. Los agentes del Grupo de Estupefacientes tenían indicios de que este empresario de la capital, de 34 años, era el jefe de un “importante entramado delictivo” dedicado a la adquisición de droga “Al por mayor” para su posterior distribución entre “camellos” de toda la provincia.
El 5 de enero de 2010, Alejandro R. D. recibió un porte de cocaína. Un envío de los importantes. Fueron 915 gramos de cocaína con un 64 por ciento de pureza En el mercado negro, la mercancía hubiera superado los 54.000 euros. Lo que no sabía este jiennense es que la Policía le seguía la pista. Le dieron el alto en un control establecido en la A-44, en las cercanías de la capital.
Los agentes encontraron un bolsa de plástico que contenía el paquete de la droga. El recipiente estaba oculto en un hueco habilitado bajo la alfombrilla del asiento trasero. Eran 915 gramos. El siguiente paso de la Policía fue registrar la vivienda de Alejandro R. D., ubicada en una urbanización cercana a la capital. Allí encontraron un macuto con sustancia para “cortar” la droga, así como varios teléfonos móviles, una plancha para prensar los estupefacientes y un vehículo de alta gama (un Porche Cayenne).
Ayer, en el juicio, este empresario de la capital reconoció los hechos. Además, la Fiscalía admitió dos de los argumentos de su defensa para rebajar el castigo. El primero es que cometió los hechos por su adicción a las drogas. La segunda atenuante es que confesó con la Justicia y cooperó con la investigación de la Policía Nacional. De ahí que la pena impuesta haya sido de dos años y once meses de prisión, lejos de los cuatro años solicitados en principio por la Fiscalía.
Alejandro R. D. ya estuvo en prisión preventiva por estos hechos desde el 7 de enero hasta el 8 de abril, cuando salió en libertad provisional tras depositar una fianza de 9.000 euros. Esos tres meses a la sombra ya le cuenta para su condena, por lo que es más que probable que no vuelva a pisar la cárcel.
Junto a Alejandro R. D. también fueron condenados dos hombres más. Les han caído dos años de prisión por ser cooperadores del jefe. Según el Ministerio Público, ambos colaboraron de forma “meramente tangencial y accesoria” en los trapicheos del cabecilla.
La investigación de la Policía, bautizada como operación “Azulejo”, puso al descubierto “importantes y consolidados vínculos” de Alejandro R. D. con ciudadanos colombianos. De hecho, existe en el procedimiento judicial la grabación de numerosas conversaciones entre este empresario de la capital y súbditos del país suramericano que, al parecer, le suministraban la droga en grandes cantidades. La Comisaría explicó en su día, en un comunicado oficial, que Alejandro R. D. y su gente habrían introducido en la provincias importantes partidas de estupefacientes.
La Audiencia Provincial ya ha dado orden de destruir los 915 gramos de cocaína decomisados. Igualmente, la Justicia se queda con el Porsche Cayenne intervenido, que será utilizado por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Rafael Abolafia / Jaén