Pasión flamenca en sus venas
Su profesión dista años luz de su pasión. Pedro Soto trabaja como técnico agrícola en la Delegación de Agricultura de la Junta, en concreto, en Sanidad Vegetal, un departamento especialmente volcado ahora en la lucha contra la llamada “bacteria asesina” que amenaza al olivar.

“Estamos poniendo todos los medios para que no llegue”. Esa es su ocupación profesional, pero a lo que dedica su tiempo libre y casi toda su energía es al flamenco. Es secretario y tesorero de la Peña Flamenca El Olivo del Cante de Villanueva de la Reina y secretario también de la Federación Provincial de Peñas, una de la peña con más solera de la provincia y que este próximo 31 de julio celebra la vigésimo séptima edición de su reputado festival. En 2007 se lió la manta a la cabeza con otros socios para reactivarla y con ese ímpetu surgió la Escuela de Flamenco, que ya ha dado dos cantaoras profesionales, Mariangeles Martínez y Lidia Pérez, dos artistas ya de reconocido prestigio pese a su juventud. También el pequeño Carlos Contreras, que ahora concurso en La Copla Junior, se ha formado en la escuela villanovera. “Entró por su hermana, que es mayor, y él tiene mucho arte, los tiene a todos los del programa locos perdidos”, comenta. Habla también con orgullo de las Saetas en la Semana Santa, que se organizan desde la Peña Flamenca y son todo un referente.
Ahora está volcado en el próximo festival flamenco, con el listón más alto a cada edición y dentro de poco serán ya tres décadas. En esta ocasión participan cuatro artistas y el baile está a cargo de alumnos de la escuela, de los más sobresalientes. “El cuadro entero son del pueblo”, puntualiza. Los artistas serán Lidia Pérez, Jesús Méndez, Manuel Cuevas e Isabel Durán, que es profesora de cante en la escuela de flamenco. Y, a la guitarra, destaca a Manuel Silveira, de Córdoba.
Inquieto y muy activo, también fue concejal en su pueblo durante una legislatura por el PSOE y lo llaman con frecuencia para presentar actos allí. “No me despego”, apostilla. Entre tanto, también saca tiempo para el baloncesto. “Soy un apasionado”, confiesa. Su hijo de trece años juega en el CB Jaén y ha estado seleccionado con su equipo.
Sobre el apoyo de otras entidades al flamenco, no tiene queja. El Ayuntamiento se ha volcado desde el primer día. “La peña es una apuesta de ellos también”. No pasa como con otros colectivos, que se quejan de la falta de respaldo institucional. Y así van creciendo, ya con noventa socios, no solo de Villanueva de la Reina, sino de otros municipios cercanos.
Califica Villanueva de la Reina como un pueblo con una gran cultura y tradición musical, con una afición al flamenco que hunde sus raíces en el tiempo. Y con personas implicadas como él, así seguirá siendo mucho más.