Padres de Villacarrillo protestan por perder una clase
Un grupo de padres de Villacarrillo está molesto con la decisión de la Delegación de Educación de eliminar una de las dos líneas de Infantil del colegio Virgen del Rosario, de manera que el próximo curso no habrá dos aulas en primero y, por tanto, una vez cubierto el cupo, el resto de niños tendrá que ser matriculado en otros centros. Eso “enciende” los ánimos entre los progenitores, que prefieren que sus hijos sean formados en este recinto, el que más alumnos aglutina en la ciudad.

Recientemente los afectados mantuvieron un encuentro con la delegada de Educación, Yolanda Caballero, para pedirle que la Junta mantenga la oferta para este centro, porque, aseguran, es la mejor opción por varios motivos, uno de ellos la distancia con sus domicilios.
Hay casos de familias que residen a tan solo veinte metros de la puerta de ese colegio, pero tendrán que llevar a su hijo a otro más alejado del hogar. Alegan que prefieren el “Virgen del Rosario” por ser completamente público, ya que el otro colegio similar, Pintor Cristóbal Ruiz, está en la otra punta de Villacarrillo y la alternativa son dos centros religiosos concertados, Sagrada Familia y Mercedarias. La delegada les dijo en la reunión que había plazas en otros y que mientras esto fuese así, no resultaba necesario mantener la doble línea en el colegio que solicitan los padres del municipio villacarillense.
Los progenitores no quedaron satisfechos con esta ni con otras respuestas, ya que aseguran que cuando plantearon el problema de la lejanía, Caballero les dijo que se organizaran a modo de transporte escolar con sus propios vehículos. Otro argumento para pedir la escolarización en Virgen del Rosario es que a los padres les convence la “propuesta pedagógica” que se imparte en la actualidad, por sus resultados “muy positivos”. El problema se ha repetido ya otros años, y en todas las ocasiones la administración cedió ante las peticiones y mantuvo la duplicidad de aulas en cada curso desde primero de Infantil. Sin embargo, esta vez la Junta de Andalucía sigue firme en su propósito y alude a la necesidad de cubrir todas las plazas disponibles en otros centros. Los padres quieren llegar hasta las últimas consecuencias y amenazan con no escolarizar a sus hijos para el próximo curso si no se les da una respuesta positiva. Por otro lado, el pasado fin de semana aparecieron papeletas anónimas con el texto “injusticia, por culpa de los recortes, el PSOE deja a nueve niños de tres años sin escolarizar en Villacarrillo”, precisamente el número de pequeños que no obtienen plaza en este colegio y que, según los padres, serían más de no ser porque otros decidieron matricular en los demás centros por miedo a problemas de plazas.