“Me hubiese agradado que el Carolinense ascendiera”
Su palmarés lo presenta y su trayectoria ofrece una visión aproximada de la relevancia de Francisco González Medina, “Paco Sabiote”, en el fútbol provincial jiennense. A lo largo de sus veinticinco años como entrenador ha dirigido a equipos de Bailén, Guarromán, Villanueva del Arzobispo, Castellar o Villacarrillo, entre otros. Las últimas cuatro campañas las pasó al frente del Carolinense, donde en la reciente temporada logró acabar en tercera posición de Segunda Andaluza. A pesar de no “amarrar” el ascenso por méritos deportivos, al club le ofrecieron una plaza en la división superior, Primera Andaluza, que la nueva directiva rechazó aceptar.
—¿Qué sensación le produce que el club no aceptara la plaza?
—Me hubiese gustado que esta oportunidad se aprovechara, porque se ha hecho un gran esfuerzo, aunque yo no siguiera al frente. La nueva directiva trajo su propio cuerpo técnico. Creo que los ciclos terminan y el mío había concluido. Esperaba que el equipo estuviera en Primera Andaluza.
—¿Por qué cree que se rechazó?
—No lo sé, sus motivos tendrán, no sé si económicos o de otro tipo. Llegaron en julio, cuando se celebró una asamblea y la antigua directiva no quiso seguir. La verdad es que te sientes un poco desmoralizado, sobre todo por los seguidores. Cada directiva tiene una forma de pensar, pero le deseo lo mejor a la entrante. Era un año muy bueno, porque hay una reestructuración en la categoría a partir de la campaña que entra y era una gran oportunidad. En las siguientes campañas va a ser más complicado conseguir el ascenso a Primera Andaluza, ya que solo podrán los campeones de cada grupo provincial.
—El Casabermeja sí que accedió a la oportunidad y ascendió. ¿Qué es lo que más le duele?
—El grupo malagueño suele ser muy fuerte, pero sumaron tres puntos menos que nosotros, que hicimos cincuenta y nueve. Eso nos daba preferencia para la plaza. Me duele por la afición, porque al campo venían cada domingo entre doscientas y doscientas cincuenta personas y había mucha ilusión, ya que pagan su entrada. Parece que ahora es como si engañaras un poco a la hinchada.
—Ahora que no seguirá en el Carolinense, ¿lo espera algún banquillo?
—Algún que otro club ha contactado conmigo, aunque te llaman con unas condiciones que no son aceptables. Llevo veinticinco años vinculado al fútbol ininterrumpidamente. Si entreno lo haré en un equipo con ambición, que tenga algo por lo que luchar, que sea un reto para mí y que tengan planificado un proyecto que convenza.
—Pero usted ya tiene un gran nombre en la provincia…
—Sí, tengo el máximo carné de entrenador, el nacional, que me saqué cuando compartí curso con Anquela, Manolo Jiménez, “Boquerón” Esteban o Urbano. He cogido muy buenos equipos. He vivido cinco ascensos y jugado tres liguillas de ascenso a Tercera División.
—¿Es más difícil entrenar en los tiempos actuales?
—Antes disfrutaba mucho y ahora está cambiando. Hoy en día el entrenador tiene que estar más preparado de cara al futbolista. Los jugadores tienen estudios y muchos conocimientos en cuanto a la preparación física. Por eso siempre procuro estar al tanto de los libros que se publican, porque si no te quedas anticuado.
—Me hubiese gustado que esta oportunidad se aprovechara, porque se ha hecho un gran esfuerzo, aunque yo no siguiera al frente. La nueva directiva trajo su propio cuerpo técnico. Creo que los ciclos terminan y el mío había concluido. Esperaba que el equipo estuviera en Primera Andaluza.
—No lo sé, sus motivos tendrán, no sé si económicos o de otro tipo. Llegaron en julio, cuando se celebró una asamblea y la antigua directiva no quiso seguir. La verdad es que te sientes un poco desmoralizado, sobre todo por los seguidores. Cada directiva tiene una forma de pensar, pero le deseo lo mejor a la entrante. Era un año muy bueno, porque hay una reestructuración en la categoría a partir de la campaña que entra y era una gran oportunidad. En las siguientes campañas va a ser más complicado conseguir el ascenso a Primera Andaluza, ya que solo podrán los campeones de cada grupo provincial.
—El grupo malagueño suele ser muy fuerte, pero sumaron tres puntos menos que nosotros, que hicimos cincuenta y nueve. Eso nos daba preferencia para la plaza. Me duele por la afición, porque al campo venían cada domingo entre doscientas y doscientas cincuenta personas y había mucha ilusión, ya que pagan su entrada. Parece que ahora es como si engañaras un poco a la hinchada.
—Algún que otro club ha contactado conmigo, aunque te llaman con unas condiciones que no son aceptables. Llevo veinticinco años vinculado al fútbol ininterrumpidamente. Si entreno lo haré en un equipo con ambición, que tenga algo por lo que luchar, que sea un reto para mí y que tengan planificado un proyecto que convenza.
—Sí, tengo el máximo carné de entrenador, el nacional, que me saqué cuando compartí curso con Anquela, Manolo Jiménez, “Boquerón” Esteban o Urbano. He cogido muy buenos equipos. He vivido cinco ascensos y jugado tres liguillas de ascenso a Tercera División.
—Antes disfrutaba mucho y ahora está cambiando. Hoy en día el entrenador tiene que estar más preparado de cara al futbolista. Los jugadores tienen estudios y muchos conocimientos en cuanto a la preparación física. Por eso siempre procuro estar al tanto de los libros que se publican, porque si no te quedas anticuado.