Marina valora la inteligencia para crear normas éticas
Lo que nos mantiene es darnos cuenta de que todos estamos en un proyecto grandioso que es ‘separarnos de la selva’”. Se trata de una de las reflexiones del filósofo, ensayista y pedagogo José Antonio Marina durante la conferencia “La ética de las Humanidades contemporáneas”, que ofreció en el Aula Magna. Una actividad enmarcada en el 25 aniversario de las facultades de Experimentales y de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de Jaén (UJA).
Ante alumnos de Magisterio y profesores de institutos y universitarios, el experto se centró en la inteligencia desde el punto de vista de la creación, pero concretamente en cómo permite al hombre avanzar y salvar los problemas que se plantean. Así, con una retórica didáctica, Marina valoró y justificó la importancia de la moral y de la ética: “Cuando no funcionan las normas éticas, lo primero de lo que se habla es del gorrón”, afirmó el filósofo, para hacer especial hincapié en el respeto a los códigos: “Si tenemos espacio de libertad es porque alguien respeta las normas”.
En su análisis, fue crítico con la “moda culturalista del todo vale” de una corriente humanista actual. “Hay que respetar la libertad de expresión, pero de acuerdo con unos criterios. Necesitamos una claridad de ideas”, matizó. A pesar de que, antes de la conferencia, el filósofo aseguró que, pese a la crisis económica, el hombre no ha aprendido, sí que aportó un ápice de esperanza y optimismo en el cierre de su conferencia. “Hice lo que pude”, citó haciendo referencia al epitafio de Max Aub.
Ante las preguntas de los asistentes, Marina criticó el descrédito de la Filosofía por parte de los profesores, así como el “colaboracionismo suave” de la sociedad ante los problemas.