Los investigadores buscan pistas en el coche para aclarar el robo y la agresión sexual

La familia de la mujer de Torredonjimeno que denunció, ante la Guardia Civil, que había sufrido un robo y abusos sexuales, confía en la labor de los investigadores para, cuanto antes, localizar al autor. El sospechoso de estos hechos, que coinciden en su desarrollo con uno de los llamados “secuestros express”, según pudo saber este periódico, está ya identificado. Es muy importante localizar, en el coche de la víctima, toda la información que sea posible. Al parecer, la mujer fue introducida en el maletero cuando fue asaltada, el lunes por la noche, cuando volvió a su domicilio, el lunes por la noche, de regreso de su trabajo en la capital jiennense.
Según el relato al que tuvo acceso este periódico, fue el ladrón el que iba al volante del coche y en el interior del vehículo dejó abandonado, incluso, el arma blanca con la que amenazó a su víctima. Una vez que logró su objetivo, al obtener unos 300 euros en metálico, que obligó a sacar de cajeros automáticos a su “rehén”, abandonó el automóvil, con la mujer dentro, en una carretera de la vecina ciudad de Martos, cerca de la Cruz Roja. El “secuestro” se prolongó durante unas cuatro horas, como explicaron a este periódico fuentes del caso.
La vecina de Torredonjimeno está “destrozada”, como dejan claro en su entorno, que también sufre como suya esta “terrible humillación”. Los hechos ocurrieron en una zona muy transitada del casco urbano, entre el Paseo de la Estación y la Carretera de Jaén. El sujeto al que busca la Benemérita se aproximó a la mujer, casi en la puerta de su domicilio, cuando iba a introducir el coche en el garaje. Para que nadie la echara en falta, la obligó a mandar un mensaje de texto con su móvil, aunque también se baraja que fuera el propio asaltante quién lo hiciera. Ante el aviso, el marido sospechó y pudo comprobar, tras comunicarse con los superiores de su esposa, que esta ya se había marchado. Por ello, avisó al Instituto Armado de que algo extraño ocurría. Mientras, la mujer vivía una pesadilla. En la denuncia que presentó esta tosiriana relató haber sido golpeada y herida en las manos, al tratar de defenderse del objeto cortante que usó el asaltante. En su recorrido por los cajeros automáticos marteños, la tosiriana estaba asustada, muy nerviosa, por lo que le costaba trabajo introducir la clave. Para que no se demorara, fue agredida. Después de quedarse sola de nuevo, ya sin su captor, logró conseguir ayuda. Los facultativos que la atendieron la mantuvieron en observación, hasta que comprobaron que su estado no corría peligro, y denunciaron los hechos en los juzgados, además de unos posibles abusos sexuales.
En el municipio, hay una gran sorpresa y conmoción sobre estos hechos. La víctima es una vecina muy conocida en este municipio, próximo a la capital.

05 jun 2015 / 09:59 H.