Las empresas tachan a Irán y Siria
Irán y Siria están de actualidad y, precisamente, no por cosas buenas. El bloqueo de Occidente al país gobernado por Mahmud Ahmadineyad y los bombardeos de Bashar Al Assad a civiles para intentar reducir a los opositores sirios calan en las empresas jiennenses, pese a que están a miles de kilómetros.
Los empresarios “tachan” de sus agendas a Irán y Siria. Los conflictos diplomáticos y bélicos que tienen abiertos estos países minan la confianza de los emprendedores jiennenses, que han reducido al mínimo sus relaciones comerciales. Y eso que, hasta hace unos años, eran buenos mercados para los operadores de esta provincia, sobre todo, los que exportaban aceite, productos automovilísticos y madereros.
La base de datos de Comercio Exterior del Consejo Superior de Cámaras de Comercio indica que Jaén obtuvo 103.000 euros de Siria durante 2011. En Irán hizo un negocio algo mayor, pero tampoco para considerarlo como algo extraordinario, ya que logró 220.000 euros. Sin duda, unas cifras que indican que los dos países han dejado de ser objetivo prioritario para las empresas de la capital y su provincia, pese a que sus noticias —la mayoría malas— llegan cada día a los hombres y mujeres de Jaén.
En el caso de Irán, la crisis diplomática y el anuncio de su programa nuclear no solo ha puesto en alerta a la Unión Europea y Estados Unidos, sino que ha incrementado la desconfianza de las empresas de la provincia. La mejor prueba es que los hombres y mujeres de negocios de Jaén lograron 1.049.000 euros en 2010 gracias a operaciones comerciales —exportaciones de productos—. En cambio, un año después, los ingresos se han reducido considerablemente hasta los 220.000 euros antes mencionados. Con Siria pasa algo similar, aunque las relaciones comerciales con este país no se han deteriorado de una manera tan brusca —como en el caso de Irán—, sino que ya vienen de lejos. Las empresas jiennenses lograron 1.059.300 euros de los intercambios comerciales con Siria. Fue en 2005, que se considera el año más fructífero para las exportaciones con este país. En cambio, en 2011, solo se consiguieron 103.000 euros. De ahí que queda claro que las crisis bélicas o, simplemente, las diplomáticas minan la confianza de las empresas, que dejan de mirar a estos mercados porque les genera desconfianza o, lo que es lo mismo, inseguridad a la hora de cobrar.
No obstante, Jaén tiene dependencia de sus productos, sobre todo, del petróleo. De hecho, el 15% de los coches que circulan por la capital y su provincia lo hace gracias al combustible que se ha elaborado con el petróleo que se le ha comprado a Irán. Siria también tiene en el “oro negro” su principal fuente de ingresos —e incluso de dependencia— de Occidente, aunque no está cuantificado el impacto en la economía provincial. Enrique Alonso /Jaén