La música como lenguaje vital
La Carolina es el lugar perfecto para vivir”. Lo dice Antonio José Manzano, profesor de Guitarra del Conservatorio y hay que creérselo. Por su profesión, durante los años que trabajó como interino, conoció un sinfín de ciudades de toda Andalucía, así que, además de ese cariño innato carolinense, se puede dar por hecho que habla con conocimiento de causa.

Sus primeros acordes con la guitarra los dio con siete años, de la mano de un profesor particular, Antonio Ramos, que despertó en él el interés por este instrumento. Así empezó la dura carrera por compaginar los estudios “normales” de cualquier niño, con las clases en el Conservatorio de Linares, donde entró con 9 años y salió con 16, para ingresar en el Superior de Córdoba. Al acabar COU le quedaba solo un curso para terminar en el Conservatorio y se decantó por seguir con la guitarra. “Me llenaba mucho, me decidí sin dudarlo”. Tuvo, además, la suerte de que con 19 años ya lo llamaron como profesor interino a Baza; en 2008 aprobó las oposiciones y en el año 2010 obtuvo plaza en Jaén. Entre tanto, todos los fines de semana volvía siempre a La Carolina.
Al ser profesor de instrumento, la enseñanza es personalizada, un alumno solo por clase. Lamenta que todos los años se queden niños fuera, después de aprobar el ingreso, por falta de plazas, sobre todo, porque se frena a muchos pequeños que no lo hacen con vistas a hacer de eso su profesión, sino por puro entusiasmo, niños con talento que se queda en el tintero. Quizá cualquier carrera pueda sacarse con tesón, pero la música implica, además, un pellizco distinto, un talento que se tiene, o no se tiene. Defiende la enseñanza musical como clave para crecer como persona y cree que, como en otros países europeos, debería tener más peso en los colegios e institutos. “La música —señala— es un lenguaje más”.
La feria de mayo no hay que perdérsela, “aunque estés fuera, hay que ir”, y subraya que el Carnaval es “el más importante de toda la provincia”. Todo el pueblo, sin distinción de edad, sale disfrazado a la disfrutar.
Además de su familia y muchos amigos, con La Carolina tiene dos fuertes vínculos. Uno, la “Orquesta de Pulso y Púa Colás Chicharro”, con la que ofrece conciertos desde 1991 y que dirige su primer maestro de Guitarra. Y dos, el Club Deportivo de Atletismo “Avionetas”, del que es uno de los socios fundadores y funciona desde hace una década. De los dos colectivos es el vicepresidente. No se pierde una San Antón y calcula que participando doce años de forma ininterrumpida; aunque trabaje, procura organizar las clases para acudir siempre. Este año corrió su primera maratón en Valencia y fue especial porque coincidió con la noticia de que su hija estaba en camino. Así que, acaba de estrenarse como padre hace dos meses y a su pequeña Julieta le inculcará esa pasión por su pueblo. “Al final, mi niña será de La Carolina, también”.