Hablar a toro pasado
Resulta muy fácil hablar a toro pasado, analizar las cosas con el reposo de unos días o de unas horas. Lo pienso siempre cuando veo los programas de fútbol y se ponen a analizar con una precisión cartesiana si una jugada fue o no penalti.
Sobre el terreno cuesta mucho ver las cosas, pero cuando uno se levanta unos palmos del suelo, todo parece más claro. Eso mismo creo que ha sucedido con el polémico sermón del cura de Canena. Que mira tú que hay que ver las noticias por las que salimos en las teles nacionales. Pues bien, es evidente que se equivocó en el fondo, en la forma y en el día y el lugar elegido para hablar de malos tratos. Mezcló churras con merinas y el resultado fue explosivo. Pero lo peor es que no fuese capaz de pedir perdón y dar marcha atrás, cuando incluso su obispo ya había pedido disculpas expresamente en su lugar. Poca humildad la de don Pedro Ruiz. Como sacerdote debería dar ejemplo de algunos valores que, desde luego, parece que o no los tiene o los lleva muy bien escondidos. El Obispado debería tomar medidas y, al menos, llevarlo a otra parroquia por lo menos.
Rosa Díaz Fernández / Jaén