Europa aparca el Corredor Central
Europa aparca el Corredor Ferroviario Central. Los ministros de Transportes de los 27 países de la Unión no consideran prioritario este trazado, lo que supone un tremendo varapalo para las expectativas de Jaén y sus áreas logísticas, que se quedan fuera de la red de transportes europea.
Jaén pierde el tren. La Unión Europea ha elegido los proyectos prioritarios para el transporte de mercancías por ferrocarril desde los puertos y nudos ferroviarios sin considerar el Corredor Central, que es el que pasa por la provincia. El Corredor Mediterráneo, al final, ha ganado la batalla, pese a que jugaba en su contra los tremendos costes para la ejecución —el trazado va pegado a la costa—. No obstante, ha tenido como aliados a grupos de presión vinculados a las grandes compañías logísticas, que veían el Mediterráneo y, sobre todo, el Puerto de Valencia como un eje indispensable que tenía que estar dentro de la Red Transeuropea del Transporte de Mercancías.
Con esta perspectiva, Jaén se queda como Penélope de Joan Manuel Serrat. Salvo que los planes cambien en Bruselas, los trenes de mercancías no pasarán. Los ministros de Transportes de los 27 países de la Unión Europea han aprobado la nueva lista de proyectos prioritarios. España tiene el Corredor Atlántico —que no competía con ningún otro— y el Mediterráneo, pero no el Central, que es el que pasa por Jaén. La ministra de Fomento de España, Ana Pastor, votó en contra y ahora solo espera que la Eurocámara revoque la decisión de los 27 países, lo que se antoja bastante complicado. De nada ha servido que el Corredor Central estuviera incluido en la lista de proyectos prioritarios en 2004 e, incluso, que la propia Comisión Europea financia un estudio sobre el túnel para conectar España y Francia a través de Los Pirineos.
Las consecuencias. La decisión de la Unión Europea tendrá un impacto tremendo en los intereses de Jaén. En la práctica, significa que cada gobierno es soberano para decidir los trazados ferroviarios dentro de su territorio, pero Bruselas tiene claro que a Europa le interesa el Atlántico y el Mediterráneo —el Central, no—. Por ello, ayudará con fondos comunitarios a estos dos y obligará a España a asumir su parte del compromiso o, dicho de otro modo, a pagar lo que le corresponda. Jaén no es la única perjudicada. Para Castilla-La Mancha también es un “jarro de agua fría”. No obstante, el Puerto Seco de Linares, que ya tiene terrenos y se iba a licitar su urbanización, se queda en el aire. Lo mismo ocurre con el centro logístico proyectado en Andújar. Enrique Alonso / Jaén