Europa activa la alarma por la bacteria asesina del olivar
Muchos agricultores creen que ha tardado demasiado. Italia ya cuenta con brotes de la Xylellia Fastidiosa, que se ha convertido en la bacteria asesina del olivar.
Mientras, en Francia hubo un conato, que se saldó con el cierre de las fronteras del país galo al material vegetal. Ahora, la Unión Europea —competente en la política agraria comunitaria— toma el mando, establece un protocolo de acción y afirma, sin dudarlo, que se trata de una seria amenaza para la agricultura europea porque no existen tratamientos efectivos para curar las plantas que se contaminen y por la gran variedad de especies que pueden sufrir la enfermedad.
La prioridad radica en detener el brote en Italia para que no se propague por el campo europeo, principalmente, por España, Francia y Grecia. El olivar es el cultivo que más preocupa. De hecho, el brote en el sur de Italia se ha producido en una finca aceitunera, aunque también son muy vulnerables las uvas y los cítricos. Los 28 países —en un comité de expertos— han consensuado la obligación de notificar cualquier brote que se produzca en Europa y el compromiso de delimitar con urgencia la zona afectada.
Si se detecta la presencia de esta bacteria, las autoridades deben analizar los árboles para asegurarse hasta dónde llega el brote. Y una vez que lo tengan delimitado, la Unión Europea obligará a talar todos los árboles afectados y, además, establecer un cordón de seguridad. Precisamente, esta zona se trazará marcando un radio de 100 metros o, lo que es lo mismo, se cortarán también todos los árboles que estén a menos de 100 metros de los afectados, pese a que estos hayan dado negativo en los análisis. De hecho, no hay que olvidar que esta bacteria resulta asintomática en su fase inicial. La Unión Europea también ha acordado medidas específicas a la hora de la importación de plantas de zonas susceptibles de contagio —principalmente de América del Sur— y relativas al movimiento dentro de los países de la UE. Además, ha prohibido introducir plantas de café que procedan de Costa Rica y Honduras, que se consideran zonas de alto riesgo. El brote en Europa está en Lecce, pero ya se ha extendido a la región de Brindisi. Está localizado en el olivar.