Esta finca es nuestro sustento y lo hemos perdido todo
Los daños tienen, sobre todo, unos apellidos, Iruela García, los de la familia a la que pertenece la mayoría de afectados por los destrozos de la lengua de tierra, sobre media docena de propietarios, según el Ayuntamiento de Pozo Alcón. Ana María Martínez Martínez, casada con Francisco Andrés Iruela García, no es capaz de precisar aún cuántas de sus olivas se habrá llevado por delante el desprendimiento. Lo que sí sabe es que esta finca, en sus palabras: “Es nuestro sustento”. Impresionada por lo ocurrido, tiene un consuelo: “Menos mal que habíamos recogido ya la aceituna”. Eso y que el movimiento de tierra no fue a plena luz del día, con la gente en los tajos. De haber sido así, Pozo Alcón tendría que lamentar una tragedia. Junto a la parcela de sus suegros todavía se escuchan piedras rodar y golpear la uralita del techo de una nave de aperos próxima de un lindero; del almacén agrícola solo queda eso, la cubierta. La familia es propietaria de árboles arrancados de raíz, “inservibles ya, para leña”, asegura; otro cuñado de Ana María Martínez Martínez es el dueño del cortijo arrasado unos metros más arriba. Está como si le hubiera caído una bomba. “Hace poco se había gastado unos 14.000 euros en restaurarlo, era una que estaba estupendamente”, aclara. “Lo ha perdido; nosotros también hemos perdido todo”, relata esta mujer, madre de una niña de 7 años, a la que se le forma un nudo en la garganta al hacer el relato de lo ocurrido. Los informes oficiales que se elaboren serán determinantes para conocer a qué compensaciones tienen derecho los afectados por el desprendimiento de parte de la ladera del río Guadalentín. Por el momento, según dejó claro el alcalde, José Amador Fernández, es pronto para decidir si se declara o no zona catastrófica este paraje rústico. No es la primera vez que el suelo se mueve en esta zona del término de Pozo Alcón, situada a unos 5 kilómetros del campo urbano, y donde son habituales los olivares y hay algunas cortijadas dispersas, en las orillas del río.