El recuerdo vivo de la desolación
Esperanza Calzado / Jaén
Algunas vivencias son imposibles de olvidar por muchos años que pasen. Para los jiennenses, la huella que dejaron las riadas del 15 de agosto de 1996 en Los Puentes no se pueden borrar, y en el dieciséis aniversario de la catástrofe algunos de los afectados se volvieron a reunir en una jornada de convivencia.
Esperanza Calzado / JaénAlgunas vivencias son imposibles de olvidar por muchos años que pasen. Para los jiennenses, la huella que dejaron las riadas del 15 de agosto de 1996 en Los Puentes no se pueden borrar, y en el dieciséis aniversario de la catástrofe algunos de los afectados se volvieron a reunir en una jornada de convivencia.
A los residentes en la zona de Los Puentes se les ponen los pelos de punta con solo mirar al horizonte y ver el cielo negro. Aún hoy, dieciséis años después de las riadas de 1996, consideradas las más importantes del siglo pasado los jiennenses que viven o veranean en la zona temen que lleguen los truenos, los relámpagos y las tormentas que “enfaden” al río y que este arrase todo lo que encuentre a su paso. Y es que, en ocasiones, la naturaleza juega una mala pasada y lo que tiene que ser agua que da la vida se convierte en un arma que puede llegar a ser mortífera.
El riesgo de inundaciones en el cauce de los ríos Eliche, Quiebrajano, Jaén y Guadalbullón es palpable. Por eso no es de extrañar que cuando, el viernes pasado se produjo una pequeña tormenta en Los Villares, a más de uno le “saltara la alarma”. Cayeron cuatro gotas, que no fueron a mayores, pero algunos no pudieron evitar sentir cierta sensación de desasosiego. De momento llevan dos años tranquilos, sin grandes sustos, pero denuncian, como expresaban, ayer, día del aniversario, que las administraciones no dan respuestas efectivas a sus problemas. Se realizan limpiezas que, de momento, dan resultado pero, a su vez, denuncian que hay aspectos tan simples como, por ejemplo, arreglar el panel de avisos, que no se tienen en cuenta.
En 2006, la Subdelegación del Gobierno, la Junta y el Ayuntamiento, en colaboración con los vecinos, presentaron un plan para acabar con estas inundaciones. Consistía en la construcción de la presa para el río Eliche, aguas arriba, en Los Villares. La idea generó gran revuelo, por las posturas a favor y en contra. De hecho, fueron múltiples las protestas que se convocaron bajo el lema “Salvemos los Cañones”. En julio de 2011, se decidió no hacerla y optar por el deslinde y el encauzamiento de los ríos. Pero, hoy, los vecinos todavía se preguntan cuándo les darán una solución. El próximo lunes habrá una reunión de la comisión de seguimiento del protocolo firmado en 2006 y el presidente de la Unidad de Gestión Vecinal Puentes de Jaén, Antero Jiménez, no descarta llevar a cabo medidas de presión. Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN