El Parador de Turismo de la Mota, un viaje a ninguna parte
El Parador de Alcalá ni está ni se le espera. Los terrenos cedidos, en abril de 2009, por el Ayuntamiento al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo para la construcción del hotel se encuentran ociosos. La cuestión es que el acuerdo entre las dos administraciones establecía que, pasado un tiempo, en caso de no edificarse el establecimiento hostelero, el suelo volvería a propiedad municipal.
El tiempo no pasa en balde en este espacio de unos quince mil metros cuadrados de superficie en el recinto de la Fortaleza de la Mota, considerada Bien de Interés Cultural.
El tiempo no pasa en balde en este espacio de unos quince mil metros cuadrados de superficie en el recinto de la Fortaleza de la Mota, considerada Bien de Interés Cultural.
De hecho, la única labor realizada, aparte de los recientes trabajos para evitar el derrumbe de la iglesia de Santo Domingo de Silos, es la colocación de una nueva valla que delimita el perímetro. Por ello, continúa el deterioro del lugar correspondiente a uno de los barrios en los arrabales de la ciudad fortificada, que salió a la luz gracias a las excavaciones promovidas por la administración local. Un ejemplo es una casa cuyo origen se estima en la Edad Moderna, que no para de desmoronarse pese a que hay una cercha metálica que impide su derrumbe definitivo. Por si la falta de mantenimiento fuera poco, el lugar no se encuentra abierto al público, por lo que carece de utilidad turística. Además, una parcela contigua, perteneciente al Ayuntamiento, se usa para acumular sillares de piedra, escombros y otros desechos. Todo ello, a solo unos metros del principal reclamo del municipio alcalaíno.
El parador es, desde hace más de veinte años, caballo de batalla político. Tras años de gestiones y de importantes desembolsos —más de 2,5 millones gastados en obras como el acceso por San Bartolomé—. A finales del gobierno de Zapatero se presentó a bombo y platillo el proyecto para edificar el hotel. Después, ya en 2012, el Ejecutivo de Rajoy metió en un cajón la iniciativa, por el déficit en la empresa Paradores, pero dejó la puerta abierta a rescatarlo en un futuro, esó sí si la economía mejoraba, aunque sin dar fechas ni dar garantía alguna al respecto.