El nacer dela esperanza

Un mundo nuevo se está engrandeciendo en las entrañas generosas de la mujer, protagonista principal del mundo, con sus defectos y virtudes, pero mundo al fin y al cabo. Pronto le abrirá las puertas a la criatura, pues sus constantes pataditas son una forma de protestar. Quiere conocer otros ruidos que no sean los tic-tac de su corazón. Quiere salir para jugar con los nenes de la calle, ver a los gorriones mecerse en las ramas de los árboles, contemplar esa luna guapa presidiendo el escaparate luminoso de las estrellas. El niño que llevas dentro puede convertir este díscolo mundo en un paraíso de abrazos compartidos. Quién sabe si ese chavea tan chiquitín será jardinero y le regalará a su mamá las mejores rosas arábigas o un ramillete de rojos claveles embriagado de fragancias. Ese niño por venir al mundo quizás sea pintor, poeta, mecánico, albañil o un parado más en esta cruel y larga lista angustiada por la inactividad laboral. Sin embargo, los obstáculos a enfrentarse no serán impedimento y los sabrá esquivar con argucia e inteligencia. Que nazca esa criatura, pues en tanto que hay vida será posible la esperanza.

    01 jul 2014 / 22:00 H.