El movimiento vecinal contra los desahucios de OCO suma apoyos
La sensibilidad social hacia los desahucios ha aumentado en los últimos meses de manera exponencial. Una muestra es el servicio gratuito de asesoramiento de la federación vecinal OCO que trata problemas con las hipotecas y que, en breve, crecerá gracias a la adhesión del Ayuntamiento y de Ausbanc.
La sensibilidad social hacia los desahucios ha aumentado en los últimos meses de manera exponencial. Una muestra es el servicio gratuito de asesoramiento de la federación vecinal OCO que trata problemas con las hipotecas y que, en breve, crecerá gracias a la adhesión del Ayuntamiento y de Ausbanc.Procedimientos de embargo, claúsulas abusivas, información antes de firmar una hipoteca. La oficina de asesoramiento gratuito que puso en marcha hace un mes la federación vecinal OCO no solo da apoyo a familias en riesgo de desahucio, sino a todas aquellas que tienen dudas a lo largo de las múltiples fases del proceso de compra de un inmueble a través de un crédito. Algo que, vistas las noticias de los últimos meses, parece una tarea que se ha de acometer con sumo cuidado y con plenas garantías.
El servicio se ofrece los lunes en la sede de OCO, ubicada en la calle Andújar, de cinco a siete de la tarde. Por las instalaciones ha pasado ya una decena de familias con problemas diversos, con casos diferentes, pero con denominadores comunes: “Se trata de gente que estaba en una situación normal, compra una casa, llega la crisis, se queda en el paro y no puede hacer frente a la hipoteca”, explica María Cantos, de la Asociación de Vecinos Torre del Concejo y miembro de OCO. “Son personas con cargas familiares que lo pasan muy mal, que llegan desesperados y no saben que hacer, porque nunca hubieran imaginado verse en esta situación, con problemas con los bancos o los juzgados, así que vienen avergonzados”, describe Cantos. “Así que lo primero que hay que hacer es animarlos, decirles que aquí no se termina el mundo y que hay mucha gente que puede ayudarles. Que la opinión pública está a su favor”.
A partir de aquí, el camino de cada caso se separa. “No es lo mismo uno que ya está en el juzgado, que otro de una familia que solo lleva un mes sin pagar la hipoteca”, informa Cantos. El servicio de OCO, que empezó restringido al entorno del casco histórico y de la propia federación, se extendió en apenas cuatro jornadas de trabajo a toda la capital y sumó dos importantes apoyos: el Ayuntamiento y la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc), con quienes se firmará, próximamente, un convenio de colaboración para mejorar esta oficina contra las ejecuciones hipotecarias.
De este modo, la Concejalía de Participación Ciudadana funcionará como altavoz que canalizará casos hacia la oficina de OCO. Allí se hace un primer sondeo y se estudia si se puede solucionar el problema directamente. Si requiere negociaciones profundas con el banco, el expediente pasa a manos de Ausbanc.
Antonio Heras / Jaén