Detenido por agredir a su vecino, que le llamó “gordo”

Agentes de la Policía Nacional de la Comisaría de Andújar detuvieron al hombre de mediana edad que agredió, supuestamente, con un vaso a su vecino en una cafetería-bar situada en la Avenida Plaza de Toros de la ciudad iliturgitana.

10 jul 2015 / 10:31 H.

La víctima, de 69 años de edad y residente en la calle 19 de abril, fue herida de gravedad en la cara y en el cuello. Hasta el punto que tuvo que ser atendida con urgencia e “in situ” por los servicios médicos y sanitarios que se desplazaron hasta el lugar donde se produjo el lamentable suceso.

Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado 13 de junio, cuando la víctima se encontraba en el interior de la cafetería-bar, de la que es cliente habitual y donde se encontraba viendo, a través de la televisión, una corrida de toros. En ese momento, el supuesto agresor —vecino de la víctima— accedió al interior del establecimiento, del que también era cliente, reclamándole que le prestara dinero. El agredido se negó a entregarle dicha cantidad solicitada e hizo el comentario, en voz alta, de que “se estaba poniendo muy gordo”. Es entonces cuando el detenido, de forma sorpresiva y ante los clientes que se encontraban en el establecimiento, atacó a su vecino, según testigos presenciales, con un vaso que se encontraba encima de la barra, propinándole un fuerte golpe en la cara y en el cuello, lo que ocasionó a la víctima heridas que fueron calificadas como “muy graves” por los profesionales sanitarios que acudieron y atendieron de inmediato a la víctima.

Una dotación de la Policía Nacional de la Comisaría de Andújar se desplazó, a los pocos minutos de producirse el lamentable suceso, pero el agresor había huido del lugar de los acontecimientos, no siendo posible su detención en ese momento. Después de realizar las gestiones oportunas, las investigaciones culminaron con la presentación voluntaria del agresor, alegando “que padecía un trastorno mental de personalidad, teniendo reacciones violentas”.

Dice que no huyó

La Policía Nacional, debido a la huida del agresor, tuvo que realizar las gestiones oportunas y tendentes a la localización y detención del presunto autor de la agresión, así como la emisión de una orden policial de búsqueda y detención. Las investigaciones culminaron con la presentación voluntaria del agresor. Este alegaba que no huyó, sino que tuvo que viajar para asistir a un entierro de un amigo. Asimismo, la autoridad judicial dictó orden de alejamiento y comunicación, lo que obligó al agresor a abandonar su domicilio particular, en la misma vía pública que reside la víctima del golpe que tuvieron que  intervenir quirúrgicamente días después.