De camino a Santiago

Jaime “Mito” Martín es un apasionado de las motos. No levantaba dos palmos del suelo cuando su padre lo subió por primera vez a una Vespa. Desde entonces, el símbolo de la marca Piaggio forma parte de su vida hasta tal punto de que no para ni un instante de planear viajes para vivir sensaciones únicas a los mandos de su escúter. La última “locura” de este linarense de 29 años es realizar el Camino de Santigo junto con tres amigos más andaluces. Lo hará en solo cuatro días a una media de 400 kilómetros diarios, a una velocidad que no superará los 90 kilómetros por hora, y por una de las rutas más largas, la portuguesa. Mito Martín bordeará toda la costa del país luso hasta llegar a la capital gallega, donde participará en una concentración de vespas de todo el país para conmemorar el 50 aniversario de la primera peregrinación a Santiago en este tipo de motocicletas escúter.

19 jun 2015 / 10:45 H.


“Estoy muy ilusionado. Es una experiencia única que quiero vivir de manera intensa”, asegura el joven, que hará el camino con una Vespa TX 200 Clásica de 1991, que adquirió de segunda mano hace unos tres años. Mito Martín y los tres apasionados que le acompañan, a los que conoció a través de las redes sociales, van con los justo y cuidando hasta el último céntimo. “Son motos que no te permiten llevar mucho equipaje. Además, para que nos salga más barato el viaje comeremos conservas e intentaremos descansar en casas rurales”, explica. Es consciente de que será un desplazamiento duro de más de tres mil kilómetros entre ida y vuelta, sobre todo, porque la Vespa no es una máquina precisamente cómoda. “El desgaste físico es tremendo tanto por la conducción como por las condiciones meteorológicas que hay en el camino”. indica el motero.
Está ansioso por disfrutar de cada kilómetro y por llegar a la Plaza del Obradoiro, donde podrá ver motos de todas las épocas y pelajes. Desde los primeros modelos, de los años 50, hasta la producción más reciente del grupo Piaggio; todos, en cualquier caso, unidos por la pasión escuterista.