Cuenta atrás para reabrir la calle Álamos al tráfico rodado
Todas las historias tienen un final y los problemas, una solución. Así lo viven los vecinos de la calle Álamos que ven, con alivio, cómo se ha reparado tras años de demora. Las obras están acabadas, a falta de ultimar el mobiliario. Sin embargo, los coches no pueden pasar hasta que se asiente el firme de la calzada.
Todas las historias tienen un final y los problemas, una solución. Así lo viven los vecinos de la calle Álamos que ven, con alivio, cómo se ha reparado tras años de demora. Las obras están acabadas, a falta de ultimar el mobiliario. Sin embargo, los coches no pueden pasar hasta que se asiente el firme de la calzada.Los viandantes que, a diario, pasan por la céntrica calle Álamos saben que desde el miércoles de la semana pasada no hay operarios y que las obras están acabadas. Sin embargo, desconocen por qué no se ha abierto aún al tráfico. Según confirma el Ayuntamiento, los trabajos están concluidos a falta de dos detalles. El primero es dejar el tiempo prescrito por los técnicos para que el adoquinado se asiente. Y es que si se permitiera pasar antes a los coches, se producirían desperfectos. En principio, este periodo será, más o menos, de una semana. El otro aspecto que resta es el mobiliario urbano. Los vecinos solicitaban macetones para evitar que los vehículos aparquen, aunque de momento hay pinetes.
Los residentes ven como sus plegarias, por fin, se hacen realidad. Los problemas con las obras se remonta a 2009, cuando la Diputación concedió una subvención, a través del Plan Provincial de Cooperación. Sin embargo, las obras no se incluyeron en ninguno de los programas anticrisis, ni en los planes locales puestos en marcha por el anterior equipo de Gobierno. Fue el actual —ante el riesgo de retirada de la ayuda—, el que licitó, en octubre de 2011, las intervenciones. A principios de este año comenzaron, y la previsión era que concluyeran en tres meses. Sin embargo se demoraron en el tiempo, tanto por dificultades de pago a la empresa como por problemas con el saneamiento. Ahora sí parece que esta historia toca a su fin.
Esperanza Calzado / Jaén Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN